Mateo 18

Es interesante que al volver a leer una cierta parte de la Escritura, a veces nos notamos de ciertas cosas que pueden habernos escapado de vista previamente. Los divisiones del texto con sus respectivos títulos que se han suplido por los que publican las Biblias para ayudarnos (no se encuentran en los textos originales), en vez de clarificar el significado del texto bíblico, pueden en ciertos casos, obscurecer su significado por separarlo en varios temas, así empañando el significado total.

En el caso de Mateo 18, los títulos que encontramos son los siguientes: ¿Quién es el mayor?, Ocasiones de caer, Parábola de la oveja perdida, Cómo se debe perdonar al hermano, y Los dos deudores. El propósito de esta lección es ver como todos estas partes se relacionan entre sí y como, tomados juntos, nos muestran la bella verdad que Dios quiere que veamos.

Comienza con una pregunta que los discípulos de Jesús le preguntó. A veces, lo que uno pregunta muestra mucho sobre la manera de pensar de la persona, y nos permite entender el nivel de entendimiento que tiene. Así es en este caso.

Mateo 18:1

En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?

Jesús les había declarado en Mateo 16:21 y en Mateo 17:22-23 en cuanto de su muerte. ¡Qué curioso que vienen con tal pregunta ahora! Uno pensaría que tendrían cosas más serios que pensar que “¿Quién es el mayor?” Su pregunta muestra la forma de pensar tan superficial y carnal que tenían. Es la misma manera de pensar que se ve comúnmente en nuestros días—el deseo para posición, grandeza, poder, y cómo ser el más grande.

Es por esto que Jesús hace lo que menos hubieron esperado, como vemos en estas palabras:

Mateo 18:2-5

2 Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, 3 y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. 4 Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. 5 Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.

Estas palabras seguramente les hayan sorprendido tremendamente. ¿Cómo puede ser importante un niño. La contestación lo encontramos en las palabras siguientes:

Mateo 18:6-7

6 Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar. 7 !!Ay del mundo por los tropiezos! porque es necesario que vengan tropiezos, pero !!ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!

Con estas palabras, Jesús lo hace claro por qué el niño es importante. ¡Son importantes a Dios! De hecho, Jesús encuentra en el niño las características que tanto les faltaba a sus discípulos tales como, la humildad, la ausencia de malicia, la sumisión, y la pureza. No tener tales características lo hace imposible que uno tenga parte con Dios. Las palabras, “si no os volvéis” indican que tenía que haber un cambio drástica en su manera de pensar de los discípulos. Sin este cambio, no solamente no podían ser útiles en el reino de Dios, no podían ni aun entrar en ello. Y Jesús sigue:

Mateo 18:8-10

Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno. 9 Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego. 10 Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.

Dios nos hace ver con estas palabras el daño que podemos hacer a otros y a nosotros mismos cuando tenemos la actitud de “yo primero.” La actitud de buscar primero nuestros propios intereses causa mucho daño, daños que tienen que evitarse a todo costo, aun al costo de perder la mano, el pie, o un ojo. En esta manera Jesús les mostró que buscar lo espiritual es más lo más importante en la vida, y que, a todo costo, tenemos que evitar hacer fallar a otros.

Sigue, diciendo:

11 Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido. 12 ¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado? 13 Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquélla, que por las noventa y nueve que no se descarriaron. 14 Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.

La gente sabía el valor de sus animales, y es precisamente esto que Jesús usa para hacerles entender a sus discípulos cómo Dios valora al alma de cada persona. Así les hace comprender a sus discípulos que era necesario que ellos tengan esta misma manera de pensar y que tengan amor por otros.

Mateo 18:15-20

15 Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. 16 Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. 17 Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano. 18 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. 19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Cuando alguien nos ha herido en una forma u otra, tenemos la tendencia de evitar a la persona, darle la espalda, y hasta querer lo malo para él y para su vida. La idea de muchos es, “¡Si me haces mal, me lo pagarás!” Jesús les enseña el opuesto—que vayan a hacerle entender su mal y tratar de rescatarle. Les llama a tener la misma actitud que Dios tiene. Les enseña dejar a un lado la tendencia humana de buscar el bienestar propio, y más bien, “buscar la que se había descarriado.” Así llevamos la imagen espiritual de Cristo, que es la naturaleza divina. Llegamos así a ser como Dios en nuestro manera de pensar, hablar, y vivir. Jesús les está llamando a que sean como él, que a pesar del costo, buscaba el bien de otros.

Mateo 18:21-22

Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? 22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.

Ay, pobre Pedro, quien a pesar de todo lo que Jesús les está enseñando, todavía no se daba la idea. Pedro, como muchos, quiere poner límite al amor que debemos ejercer hacia otros. Es como dicen la gente “hasta aquí te he tolerado, pero, ya no más.” Cuando dice, “hasta setenta veces siete” no está recomendando que nos pongamos a calcular cuanto sería esto. Más bien, está diciendo que uno debe olvidarse de contar, y que pensemos en el bien del hermano, y tratar de rescatarle y perdonarle. Por esto, encontramos esto en el resto del capítulo:

Mateo 18:23-35

Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. 24 Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. 25 A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. 26 Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. 27 El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. 28 Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. 29 Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. 30 Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda. 31 Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado. 32 Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.

33 ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?

34 Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. 35 Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.

Jesús está todavía enseñando que tenemos que dejar a nuestra naturaleza humana, y tomar sobre nosotros la misma actitud que Dios tiene, la de amar a otros y sufrir lo que sea para el bien de ellos. Así vemos que todo este capítulo habla de lo mismo: el cambio que tiene que haber en nuestra manera de pensar para que podamos participar con Dios y estar en su reino. Dios lo dice claro en 2 Pedro 1:3-4:

3 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, 4 por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;

Esto es lo el punto central en todo lo que Dios hace con nosotros, no que sigamos con la manera de pensar humana, sino que cambiemos la forma de pensar para ser como la suya, como nos enseña en su palabra. ¡Qué hagamos los cambios en nuestra manera de pensar y hacer y busquemos el bienestar de otros como Dios ha buscado a nosotros! Si esto hacemos, vale la pena haber pasado por todo lo que pasamos en esta vida, sino no, sería mejor para nosotros no haber vivido.

LOS DONES—¿UNA AYUDA TEMPORAL PARA EL COMIENZO DE LA IGLESIA O ALGO PERMANENTE?

I. INTRODUCCIÓN

Todo estudiante de la Biblia ha leído en el Nuevo testamento en cuanto de los dones. La pregunta que necesitamos contestar es: ¿eran los dones algo permanente que debemos esperar tener hoy, o algo temporal? El mundo religioso se encuentra muy divido sobre este tema. La palabra de Dios nos da la respuesta y podemos entenderla. Esta lección servirá para hacer claro lo que la Biblia dice sobre este asunto.

II. DEFINICIÓN

¿Qué queremos decir con la palabra “dones?” Esta palabra ha sido malentendida por muchos. Y esto ha causado enseñanzas erradas. Palabras a veces tienen una definición en la biblia, y otra en el uso común. Frecuentemente escuchamos a la gente decir, en cuanto de alguien, que él tiene un don de algo, la música, por ejemplo. Con esto la gente quiere decir que le nace, o le viene natural aprender y producir la música. O tal vez a otro le viene fácil hablar en público. Pero esto no es lo que la Biblia está diciendo cuando habla de dones. Cuando la Biblia menciona dones, habla siempre de una capacidad dado por Dios por el Espíritu Santo que capacita a la persona que lo recibe para hacer algo sin estudio, aprendizaje, ni ensayo. Instantáneamente, la persona lleva a cabo perfectamente lo que Dios le ha dado poder de hacer. 1 Corintios 12:6-10 nos menciona nueve dones:

6 Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. 8 Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.

Efesios 4:8;11-12 menciona cómo los dones servían para capacitar a los siervos de Dios para hacer la obra que Dios quería que hagan.

8 Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres. 11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,

Así podemos ver que los dones eran capacidades dados por el Espíritu de Dios para hacer posible la edificación del cuerpo de Cristo, la iglesia.

III. ¿Cómo podemos saber si estos eran temporales, o debemos esperar encontrarlos en la iglesia hoy?

En Efesios 4, después de mencionar el propósito de los dones, versículo 13 sigue explicando el hecho que tenían un limite en cuanto de su tiempo de duración y explica porque fueron necesarias hasta que el Nuevo testamento se escribiese:

13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,

Esto explica claramente que los dones eran de duración limitada. ¿Y hasta cuando durarían? Hasta que haya una base para la unidad de la fe y el conocimiento del Hijo de Dios. Hasta que haya una norma, no puede haber unidad. Nosotros tenemos unidad sobre cuál es un metro, un kilo, o litro debido a normas ya establecidas en los cuales dependemos constantemente. Igualmente, en las cosas de Dios, la ley de Cristo es la norma, formando la base para la unidad. Cuando la iglesia comenzó, no había esta norma todavía. Pero, comenzó un proceso de revelación que puso la base para la fe. Romanos 10:17 dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” La única manera que podemos tener una base de fe (convicción) es por la palabra de Dios revelado.

Cuando los miles fueron bautizados en el día de Pentecostés después de la predicación de la palabra por inspiración (Hechos 2:4, 41), no tenían el Nuevo testamento. El Antiguo testamento era distinto, y no suficiente para decirles como vivir y trabajar como cristianos en la iglesia de Cristo. Jeremías habló del establecimiento de una nueva ley distinta que la antigua:

Jeremías 31:31-32

31 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto;….

Por ser distinta, el Antiguo testamento no servía para guiar sus vidas como cristianos.

Por medio del don de profecía, el Nuevo testamento nos llegó, y por mientras que se estaba escribiendo, los dones servían para capacitar a los hermanos del primer siglo de la iglesia para que puedan llevar a cabo la obra de la iglesia.

Los apóstoles y profetas recibieron inspiración para escribir el Nuevo testamento.

1 Corintios 2:11-13

Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.

2 Pedro 1:20-21

entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

2 Timoteo 3:16-17

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

Efesios 3:1-5

Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles; 2 si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros; 3 que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente, 4 leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, 5 misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu:

2 Pedro 1:12-19

Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente. 13 Pues tengo por justo, en tanto que estoy en este cuerpo, el despertaros con amonestación; 14 sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado. 15 También yo procuraré con diligencia que después de mi partida vosotros podáis en todo momento tener memoria de estas cosas. 16 Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. 17 Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. 18 Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo. 19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;

Tenga en cuenta que cuando Pedro dice que él aseguraría que aun después de su partida (o su muerte) tengan en memoria estas cosas, estaba refriéndose a la palabra escrita que iba a dejar para que a la palabra inspirada pueda continuar disponible después de su muerte.

Judas 3

Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.

El Espíritu Santo, al usar la frase “una vez dada” indica que por medio de la palabra escrita, sería preservada la fe para las generaciones futuras y nunca más se daría por inspiración.

La naturaleza temporal de los dones explicada

1 Corintios 13:8-10

Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; 10 mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.

Esta escritura no dice “cuando venga él perfecto,” como si estuviera hablando de Cristo, sino dice “lo perfecto.”Así comprendemos que habiendo dicho que la profecía de los hombres inspirados era “en parte,” (es decir entregado parte por parte) ahora refiere a la Biblia entera cuando dice “lo perfecto.” Así entendemos que la revelación de Dios, completa y perfecta, puede hacer que la persona sea “perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” como ya aprendimos en 2 Timoteo 3:16-17. ¡¡Ya que tenemos la Escritura, tenemos todo lo que necesitamos!! ¡No hay nada más que será revelado! Así entendemos que Dios no nos habla directamente hoy, ni en suenos, visiones, ni voces de revelación.

En 1 Corintios 13:11-12, encontramos que Dios refiere a la época de los dones como un período de niñez y de ver oscuramente. No era esto un estado en lo cual la iglesia iba a permanecer para siempre.

11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. 12 Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.

Habiendo mostrado que los dones eran temporales, en 1 Corintios 13:13 el Espíritu Santo contrastó las cosas que iban a continuarse. Estos eran tres: fe, esperanza y amor. Ahora, con la palabra de Dios para guiarnos, estos son características de de la iglesia hasta el día de hoy, y seguirán siendo centrales en la vida de la iglesia hasta el fin del mundo. El amor es el mayor de ellos, porque después que la fe se haya hecho realidad, y la esperanza sea realizada, el amor continuará en el cielo, porque Dios es amor

(1 Juan 4:8;16).

APLICACIÓN

Queda muy claro, en vista de todo lo que hemos estudiado, que los dones no eran algo permanente, pero servían a la iglesia durante el período mientras El Nuevo testamento estaba escribiéndose. Entonces después, teniendo la ley nueva y perfecta, la iglesia iba a seguir, guiada por la “fe una vez dada” ya no dependiente en los dones. Después de la muerte de los que tenían el poder de imponer las manos y impartir los dones, estos naturalmente desaparecieron, no habiendo ya necesidad para ellos. Así podemos comprender que eran una ayuda temporal para una necesidad temporal.

El seguir enseñando que la iglesia debe seguir buscando dones del Espíritu Santo en nuestros días es tratar de volver a la iglesia a su infancia. También expone la iglesia a influencias del Diablo, porque la enseñanza falsa y las prácticas erróneos contaminan a las congregaciones y los separa de Dios. 2 Juan 1:9 dice:

Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo.

También es necesario notarse que, aunque los dones del Espíritu han cesado, las señales mentirosos siguen. Dios nos hace ver esto en 2 Tesalonicenses 2:8-12:

8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; 9 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, 10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.

Tenemos que evitar la ignorancia de las Escrituras por educarnos con la palabra de Dios y resistir la tendencia humana de buscar poderes que la gente nos dice que necesitamos para servir a Dios o para curar nuestras enfermedades. En el Nuevo testamento, las sanidades que hemos visto mencionadas siempre servían para mostrar que los que hablaron la palabra eran de Dios. Para ilustrar esto vemos lo que dijo Nicodemo en Juan 3:1-2:

1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. 2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.

También en Marcos 16:20, hablando de los santos apóstoles, dice:

Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.

El propósito de las señales, incluso las sanidades y las lenguas, era confirmar la palabra. La palabra de Dios ya ha sido confirmada. Las señales que la confirmó siguen con nosotros grabadas en las páginas del las Sagradas escrituras. Ya no tenemos las señales, milagros hechos por las manos de hombres, ni ninguno de los dones, ya que en la escritura, tenemos todo lo necesario como hemos visto en 2 Timoteo 3:16-17.

LLAMADA LA OBEDIENCIA

Ya que los dones eran temporales, sirviendo hasta que tengamos en Nuevo testamento, no regresemos a las cosas de la infancia de la iglesia. Aceptemos a la palabra de Dios como el único que necesitamos para vivir, trabajar, y vencer. Hacer otra cosa es dejarnos guiar fuera de Cristo y su palabra, y exponernos a los engaños del Diablo que son tan comunes en este mundo.

LOS VIENTOS QUE SOPLAN

Introducción:

El otro día, mientras barría algunas hojas pequeñas y recortes de hierba, el viento se levantó y los sopló de nuevo hacia el lugar de donde los había barrido. Me hizo pensar en cómo, en el trabajo que hacemos para Dios en lo espiritual, frecuentemente es similar. Somos conscientes del hecho que mientras que trabajamos con la gente, estamos trabajando contra fuerzas espirituales que siempre están soplando, como encontramos en Efesios 2:1-3:

1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Hay fuerzas que están trabajando, y tienen su efecto sobre aquellos que no obedecen la Palabra de Dios, la Biblia. Es a causa de esas fuerzas que están siempre en acción que nos sentimos como si estuviéramos trabajando en contra del viento. Por supuesto, no estamos hablando de los vientos físicas de los patrones climáticos naturales, sino en cuanto de las formas de pensar que afectan la mente de las personas con quienes trabajamos y a quienes hablamos la palabra de Dios.

¿Cuáles son los vientos que están soplando?

Mientras hablamos a otros acerca de la Palabra de Dios, frecuentemente observamos que la palabra no parece tener el impacto que podríamos esperar, y los avances que pensamos haber logrado a veces de pronto se pierden. Es a esto que nos referimos cuando decimos que es como trabajar contra el viento. ¿Cuáles son los vientos que soplan en nuestro medio hoy en día?

El rechazo a toda autoridad

Este es un viento que ha existido durante muchos años, pero parece soplar con más fuerza con el paso del tiempo. Es el rechazo de cualquier autoridad, ya sea espiritual o gubernamental. La actitud que dice: “Voy a hacer lo que quiero con mi vida, y nadie me va a decir qué hacer,” siempre ha existido, pero esta idea se ha incrementado de fuerza debido al crecimiento del ateísmo y otras teorías impías que se imparten, especialmente en las escuelas y universidades. Si no hay Dios, no hay autoridad suprema, Entonces, quién tiene el derecho de decir lo que debemos hacer o cómo debemos vivir? Esta idea de libertinaje extremo es un fuerte viento que sopla en nuestro tiempo.

Pero, Dios dice:

Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables; No hay quien haga el bien. (Salmos 14: 1)

Y en Eclesiastés 12:13-14:

El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. 14 Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.

Nada es bueno ni malo, con tal que te parezca bien.

En realidad, este viento es el resultado del rechazo de Dios, la autoridad y la responsabilidad moral. Es el concepto de que, dado que no existe una autoridad moral, no puede haber ninguna manera “correcta” de vivir, Por lo tanto, cada persona debe determinar lo que parece correcto para él o ella. En las mentes de tales personas, no existen reglas universales que pueden tomar en consideración todas las circunstancias personales de la vida de uno, por lo tanto, ninguna regla o ley es adecuada para guiar sus acciones. Por esto, dicen que tienen que hacer lo que es correcto para ellos.

Pero, encontramos esto en Proverbios 16:25: “Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.” y en Jeremías 10:23: “Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos.” Y, de nuevo en Eclesiastés 11:9:

Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.

El hecho de que uno rechaza las instrucciones de Dios no libra a esa persona de sufrir las consecuencias de sus acciones, igualmente como que el rechazo de la ley de la gravedad no libra a uno de caer, si se tira de la parte superior de un edificio.

Usted no me puede juzgar, tengo derecho a vivir lo yo quiero.

Muchos han llegado a tal punto que ellos rechazan cualquier concepto de bien o mal. Esto conduce al rechazo de cualquier intento de juzgar lo “correcto” o “incorrecto” de cualquier acción o conducta. Aunque es cierto que dejamos todo juicio de aquellos que no aceptan la autoridad de Dios a Dios, debemos estar preparados para decidir entre el bien y el mal cuando se trata de miembros de la iglesia del Señor, como lo vemos en 1 Corintios 5:9-13:

9 Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios; 10 no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo. 11 Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis. 12 Porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro? 13 Porque a los que están fuera, Dios juzgará. Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros.

El hecho que los miembros de una iglesia estén incapaces de tomar estas medidas resulta en que tal congregación perdiera su influencia en la comunidad, más bien, se convierte el objeto de escándalo.

Cada uno tiene sus propias creencias, no tienes derecho de imponer la suya en mí.

Esta actitud hace mucho para desalentar el intercambio de ideas sobre la religión entre las personas. Tal vez tiene mucho que ver con los “vientos” ya mencionados. Si no hay una norma objetiva, no hay ninguna razón para que un persona esté molestando a otra con respecto a lo que cree. Hay quienes, a pesar de que tienen fuertes creencias religiosas, no están dispuestos hablar de ellos con los demás, especialmente con aquellos con los que no tienen un fuerte lazo de confianza o si supone que la otra persona puede tener diferentes puntos de vista. Algunos consideran que es descortés y grosero incluso si uno habla con otros acerca de las convicciones personales y motivaciones. Esto lo hace más difícil enseñar la palabra de Dios a los amigos, familiares y conocidos.

Conclusión

Todos estos “vientos” son influencias del demonio y hacen más difícil para vivir y trabajar en este mundo. Esto hace que sea especialmente difícil ayudar a otros a aprender la voluntad de Dios y ponerla en práctica. Así como en la naturaleza, el viento es invisible, pero tiene un profundo efecto en nosotros, tristemente, estos vientos, aunque no se ven, están teniendo su efecto, no sólo en la vida de las personas en el mundo, pero incluso en las vidas de los conocidos como hermanos y hermanas.

¿Le han estado afectando estos vientos a Ud? ¿Ha aceptado estas falsas ideas? Reconozca estas influencias, pero no se desanime por ellos. Tómelos en consideración en sus esfuerzos para enseñar la palabra de Dios a otros y contrarréstelos con la palabra de Dios. La autoridad de Dios es real, Su palabra es verdad, y es la autoridad que guía nuestra vida y la misma palabra de Dios nos juzgará cuando Cristo venga otra vez.

Juan 12:48-50:

48 El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero. 49 Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. 50 Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho.

¿UN NUEVO AÑO?

Dicen que ya comienza un nuevo año. A todos nosotros nos gusta algo nuevo: Nueva ropa, un nuevo televisor, nuevo teléfono, nuevos muebles — sofa, silla, o nuevas situaciones en la vida como un nuevo trabajo, nuevo año de escuela, y nuevos amigos.

Es una cosa interesante tener cosas nuevas, ¡pero, las situaciones de la vida no cambian solamente porque tenemos cosas nuevas! Por ejemplo, el joven comienza un nuevo ano de esquela, pero no mejora en cuanto de sus notas porque sigue con los mismos hábitos de no estudiar y no esforzarse. O tal vez la persona comienza una nueva vida en matrimonio pero termina en fracaso porque no ha cambiado su forma de tratar. Se le puede comprar a un carpintero descuidado nuevos serruchos, martillos, y regla, pero si no pone más cuidado en su trabajo, sus productos no saldrán mejores.

La gente habla de comenzar un nuevo año con nuevos propósitos, pero muchas veces estos no se cumplan. Comenzamos un nuevo año, pero si queremos que salga diferente, tenemos que cambiar la forma de pensar. Alguien ha dicho que la insensatez es esperar que por hacer la misma cosa una y otra vez, la fin sacaremos resultados distintos.

¿En qué consistiría un año realmente nuevo?

Ezequiel 18:31-32 Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué moriréis, casa de Israel? 32 Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis.

Efesios 4:22-24 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Colosenses 3:9-10 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, 10 y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno,

Romanos 12:1-2 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

¿De veras será este un nuevo año? ¿En qué forma sería nuevo? ¿Qué lo haría realmente un año nuevo, espiritualmente hablando?

  • Tendría que ser un año completamente distinto.
  • Un año que es distinto porque en ello tendremos una mejor manera de pensar.
  • Un año que es nuevo porque nuestros pensamientos han cambiado.
  • Un año en que tenemos metas más altas y resultados también superiores.

¿Veremos un nuevo año porque el calendario dice Enero 1? No necesariamente. Pero si nuestra vista es más claro, nuestras metas más altas, nuestra relación con Dios más de acuerdo con su palabra, puede ser de veras un ¡NUEVO AÑO!

¡Determine que su año nuevo comenzará hoy no en 1 de enero! Cambie su corazón. Obedezca a Dios hoy.

 

EQUIVOCACIONES DE ESTA TEMPORADA

1. Asignar significado espiritual a la Navidad o escandalizarse por las acciones de otros en relación al día

Aunque la Biblia nos dice que Cristo nació, Dios nunca ha dado un mandamiento ni ejemplo para que celebremos el día. Por esto mismo, no sería correcto que la Iglesia lo celebre como parte de la adoración, porque Dios no ha dado tal mandamiento ni ejemplo bíblico, y la Iglesia debe gobernarse por la palabra de Dios y no la tradición religioso.

Pero, con tal que uno no lo mire como una celebración espiritual, no debemos mirar mal que otros se aprovechen de este tiempo para dar regalos a otros, gozarse en comer juntos, o gastar tiempo con la familia y amigos. Pero, aun entiendo esto, esta temporada sí tiene su peligros, y debemos estar conscientes de ellos.

Vamos a verlos ahora, y por el motivo de amor, veamos cómo evitar tales peligros, o por lo menos como disminuir el daño que estos días nos pueden hacer cada año.

2. Gastar demasiado

Con toda la emociones y deseos que lo que se regala sea atesorado y apreciado, algunos gastan mas que es debido, justificando el gasto por decir que la persona vale la pena o que es solamente una vez por año. Pero, las cuentas se aumentan al punto que nos afectan mucho más allá de la temporada. Tales cuentas se conviertan en una carga que nos puede distraer de nuestro servicio a Dios, causando que trabajemos horas extras y causando que no demos para la obra de Dios como tal vez debemos.

Además, pueden haber problemas matrimoniales, enojos, y discusiones desagradables y tensiones innecesarias, y a veces ¡aun la violencia! Siempre hay demasiadas personas que conocemos y amamos, y no tenemos dinero para comprar para todos ellos. ¿Pero, hace sentido pensar que la gente nos miran bien solamente por lo que les regalamos en este parte del año? Tal vez, si es así, sería mejor no regalarles nada para que puedan aprender no mirar así. Más bien, ¿no mostramos, mas bien, nuestro amor por lo que hacemos cada día del año?

Sugerencias:

Tal vez sería mejor que demos cosas menos costosos que hemos hecho o darles algo que sabemos que necesitan porque les conocemos bien. Es el amor y consideración, no el precio, que causan que la persona tenga apreciación por el regalo. ¡Cualquiera persona puede gastar mucho dinero! Pero, es la persona que nos ama y nos conoce bien nos que puede darnos lo que realmente necesitamos.

Algunas de las cosas más necesarias no se compran con dinero.

a. Debe recordarse que eres administrador de lo que Dios le da. Hay que usarlo bien, recordándose que es necesario poner lo más importante primero.

b. Si es casado, tal vez sería mejor planificar juntos cuánto pueden gastar para evitar problemas.

c. Honestamente hacerles saber a sus familiares y amigos que Ud. no busca regalos costosos y que no deben gastar mucho para complacerle a Ud.

d. ¡¡Hagan un decisión consciente no generar problemas personales y matrimoniales por gastar demasiado!!

3. Desesperación debido de falta de planificación

Tenemos la tendencia de dejar todo hasta el último momento. Entonces nos desesperamos porque no hay tiempo para prepararlo todo. Entonces, hay la tendencia de ponerse molesto, impaciente y brusco con las personas alrededor de nosotros. Si sabemos que hay cosas que queremos preparar, ha que hacerlos con anticipación y poco a poco. Así podemos pasar los días feriados más contentos y con una sonrisa para todos, en vez de convertir los días en una temporada desagradable.

Recuérdense:

1 Corintios16:14 Todas vuestras cosas sean hechas con amor.

No tienen que salir todo las cosas exactamente como queremos para que sean placentero y bueno.

4. Tratar de agradar a todos

En esta vida, no es posible siempre agradar a toda la gente, pero sí tenemos que agradar a Dios.

5. Enfocar en lo que no tenemos y poner el énfasis en las cosas

Muchos estarán sin las cosas que necesitan para la vida durante de estos tiempos. Para ellos, estos días serán especialmente difíciles. También es fácil poner demasiada importancia en las cosas materiales.

Hay que recordarse estos versículos:

Lucas 12:15: Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.

1 Juan 2:15-17: No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

6. El recordarse de los que ya no están y tiempos que ya pasaron

En este tiempo del año, tenemos la tendencia de pensar en los que hemos perdido a la muerte o que los que viven lejos que no podemos ver. Esto se siente más por los que tienen edad, porque muchos de nuestros familiares ya han muertos. Estos eran las personas con quienes creamos muchos memorias placenteras de días festivas pasados. Pero, ya no están, y ahora tenemos que confrontar la realidad de pasar por estos días sin ellos.

En vez de encerrarnos en nuestras tristezas, sería mejor que pensemos en otros. Tal vez podemos buscar a otros que están sufriendo en la misma manera y consolarles a ellos. También debemos recordarnos de la gente con quienes estamos ahora, y no hacerles tristes a ellos. Tenemos que controlarnos y pensar en otros.

Lucas 6:31 Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.

7. Exponerse a tentaciones

Hay un peligro que existe para cristianos en este tiempo del año en respecto de eventos sociales. El aceptar a ciertas invitaciones puede exponernos a la tentación de tomar bebidas alcohólicas o participar en bailes u otros actividades que la gente hace. Tenemos que mantener un buen ejemplo delante del pueblo. Si sabemos que irnos a tales eventos quiere decir que seremos tentados a hacer cosas que no son buenos para el cristiano verdadero, no debemos aceptar tal invitación, no importa que parezcan importantes socialmente o profesionalmente. ¡Cuida tu ejemplo que brille en todo el tiempo!

Mateo 5:14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

8. No mantener en mente lo que es realmente importante

En estos días, es fácil entusiasmarse y olvidarnos en cuanto de lo que es realmente importante. Sentido común se pierde y podemos actuar en una manera que no sea sabia.

Tenemos que recordarnos que:

Los valores y esfuerzos espirituales son los más importantes, y tienen que ponerse primero aun en este tiempo del año. Tendremos que vivir con los resultados de lo que hacemos y decimos en este parte del año, y tales cosas nos pueden afectar en el próximo año y tal vez por el resto de la vida.

Si viajan, hay que buscar las reuniones dondequiera que estemos y animar a los hermanos allí. El hecho que estamos de viaje no quiere decir que las reuniones no sean importantes.

Mateo 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

¿TENEMOS ALGO PARA OFRECER?

INTRODUCCIÓN:

¿Hay algo que podemos dar a nuestra comunidad y al mundo que nadie más puede dar? Hay muchos grupos religiosos en el mundo. ¿Somos solamente uno más que estamos haciendo sus negocios según su propio plan. En que forma es la iglesia de Cristo única en este mundo? Veremos que un estudio cuidadosa de la Palabra de Dios indica que cristianos somos únicos y que solamente cristianos verdaderos pueden hacer la tarea de ser la luz del mundo y la columna y baluarte de la verdad.

Mateo 5:14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

1 Timoteo 3:15 para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.

¿EN QUÉ MANERA SOMOS ÚNICOS?

Hay los que quisieran decir que somos solamente una denominación más, pero tal no es el caso. Nosotros hemos obedecido aquella forma de doctrina que Dios ha mandado. Romanos 6:17-18

Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; 18 y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia.

Hemos escuchado la palabra que produce fe. Hemos creído. Nos hemos arrepentido de la vida que teníamos antes. Hemos confesado a Jesus como el Señor, el hijo de Dios. Hemos sido bautizados para tener el perdón de pecados. La Biblia enseña estos conceptos y uno no puede ser salvo si no entra en la manera que Dios nos ha mandado. Mucha gente religiosa no reconoce la necesidad de confesar a Jesus antes del bautismo como parte del plan de Dios, sino más bien hacen la declaration que Dios les ha perdonado de los pecados ante del bautismo. Muchos niegan que el bautismos es un requisito para que tengan el perdón. Es porque estamos en la relación correcta con Dios por haber obedecido en esta forma que podemos hacer la obra que Él ha encargado a sus hijos solamente a sus hijos.

Juan 15:5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

LO QUE PODEMOS OFRECER:

I. Rechazamos la autoridad humano en las cosas de Dios mientras la mayoría de las organizaciones no solamente la aceptan, sino que lo practican como parte importante de sus creencia. Uno de los trabajos tan grandes que tenemos mientras que enseñamos la palabra en las congregaciones es asegurar que nadie, sea anciano, predicador, u otro miembro, se exalte sobre sus hermanos presumiendo tomar control aparte de la la enseñanza autoritativo de la palabra de Dios.

2 Tesalonicenses 2:3-4 Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, 4 el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto;(B) tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.

Autoridad de humanos aparte de la palabra en la obra del Señor es del Diablo. Es Satánico y debemos oponernos a ello cada vez que se manifieste.

Hay una diferencia tremenda entre la vida religiosa bajo los mandatos de humanos falibles y la libertad que tenemos como miembros de la iglesia del Señor para estudiar, predicar, y enseñar todo lo encontramos en la palabra de Dios (ejemplos: credos, cedes principales de denominaciones, proclamaciones de fe escritas, y la necesidad de buscar permiso de otros para aprobación).

Marcos 7:7 Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres.

II. Hay una diferencia grande cuando las personas pueden ser ser expulsadas, no porque insisten en el pecado sino porque no agradan a la gente que tienen influencia.

1 Corintios 5:1-5 De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre. 2 Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción? 3 Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. 4 En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, 5 el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús.

3 John 9-10 Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe. 10 Por esta causa, si yo fuere, recordaré las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe, y los expulsa de la iglesia. (Practicaremos el uno o el otro!!!)

III. ¡Hay una grande diferencia cuando las ofrendas que bíblicamente deben darse por motivo de amor se dan por exigencia de hombres!

2 Corinthians 9:7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

El diezmo no es apropiado en la iglesia hoy al igual que el incienso, sacrificio de animales, o sacerdotes seleccionados por hombres y vestidos con vestimentos especiales. Todas estas cosas eran parte de la ley dada a Moises y no son enseñanzas que deben ser practicados por la iglesia que vive bajo la ley de Cristo. Una grande opresión se ha practicado y sigue practicándose en la mayoría de los grupos religiosas por medio de la doctrina de el diezmo o decima parte.

1 Corintios 13:1-3 1 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

IV. Hay una diferencia cuando lo que uno debe enseñar puede ser cambiado por la declaración de seres humanos.

Gálatas 1:8 Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.

Sí, tenemos mucho para ofrecer al mundo—algo que solamente la iglesia del Señor puede ofrecer. Religión humana oprime y conduce a la gente hacía la desobediencia. Muchos de sus vecinos y conocidos están luchando con tales problemas como hemos mencionado. Puedes hacer una diferencia en la vida de ellos. Muestrales el amor de Dios por enseñales su palabra. Prepárese para ayudarles a otros. No tenga Ud. miedo de ayudarles a encontrar el camino de Dios. Dios les ama y quiere que Ud. haga su parte para ayudarles. Podemos hacerlo posible para que tengan la vida abundante que Cristo vino para proveer.

A veces hay los que hablan mal de la iglesia, aún entre los que se llaman llaman hermanos, dando a entender que las denominaciones hacen las sus cosas mejores que que la iglesia. ¡Qué nunca se escuchen tales palabras de nuestra boca. Tenemos mucho que dar al mundo, y necesitamos gastar nuestras energías y fuerzas proclamando las buenas cosas de Dios al mundo en ves de gastarlas batallando uno con el otro.

1 Timoteo 3:14-15 Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte, para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.

UDS. SON LA IGLESIA. ¡¡¡LLEVEN SU PALABRA A TODOS LOS QUE QUIEREN ESCUCHAR!!!

COSAS HECHAS A MEDIAS

Ya que solamente mientras vivimos podemos hacer algo que hace una diferencia en al vida nosotros y otros, debemos hacer lo que hacemos con esfuerzo.

Ecc. 9:10

Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.

Juan 9:4

Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.

No lo hacemos por nosotros mismos, sino por Cristo, quien murió por nosotros

Colosenses 3:17

Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. (Efesios 5. 19-20)

Debemos juzgar a nuestros esfuerzos para ver si son lo que deben de ser. Solamente nosotros sabemos si hemos puesto nuestro mejor esfuerzo. Otros pueden alabarnos, pero Dios sabe la verdad.

Gálatas 6:4

Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro; 5 porque cada uno llevará su propia carga.

Efesios 6:5-8

5 Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo; 6 no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios; 7 sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, 8 sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre.

Colosenses 3:23-24

Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; 24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.

APLICACIÓN PERSONAL

A. ¿Cuánto esfuerzo está Ud. poniendo en lo que hace?

B. ¿Está Ud. consciente que sus esfuerzos son para el Señor?

C. ¿Por no poner su mejor esfuerzo, ha estado deshonrando a Dios?

D. ¿Qué hará Ud. para asegurar que sus esfuerzos en en futuro traerán honra y gloria a Dios?

LLAMADA A LA ACCIÓN

A. Arrepiéntase de su descuido y falta de amor que ha mostrado.

B. Determine que su vida todo lo que hace traerá gloria a Dios y buenos resultados en su reino.

CUANDO LA PREDICACIÓN PIERDE SU VENTAJA

La predicación ha sido deshonrado por muchas cosas a través de los siglos desde que la iglesia comenzó con ese sermón conocido, registrado en Hechos 2. Se ha utilizado como una herramienta política. Se ha utilizado para “mostrar” la inteligencia y la habilidad de los predicadores que buscan notoriedad o, a veces para enseñar cualquier teoría absurda de la religión que uno podría imaginarse. Algunos lo han utilizado para simplemente criticar y condenar o para controlar a los demás. También se ha sido utilizado como una posición altamente honrado y una profesión muy bien pagada que hace más para honrar a un hombre que para hacer la obra del Señor. Y, ¿cómo podemos dejar de mencionar el problema de las vidas inmorales de algunos de los que predican. No nos sorprendemos entonces que la predicación frecuentemente no se respeta en los ojos del hombre. El diablo ha utilizado estas perversiones de la predicación para dañar la influencia del mismo instrumento que Dios escogió para salvar al mundo.

1 Corintios 1:21 Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.

También vemos en Romanos 1:16-17:

16 Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. 17 Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.

Sí, el diablo a través de todos los siglos ha estado erosionando la credibilidad de aquello que Dios ha elegido para presentar el mensaje de salvación a aquellos por quienes Cristo derramó su sangre y murió. El diablo sabe que si él puede destruir la credibilidad de la predicación, puede hacer mucho para interferir con la comunicación del mensaje de salvación y evitar que la gente haga los cambios necesarios en su vida para tener una relación con Dios y ser como Dios. (Véase 2 Pedro 1: 4 “… participantes de la naturaleza divina.”)

El Diablo también ha estado trabajando en otro frente a oscurecer el mensaje de salvación. Este método del diablo es realmente muy viejo, pero, también, es muy evidente hoy. Algunos están recomendando que “suavicemos” de la predicación. Se dice que si ponemos menos énfasis o eliminamos a ciertas partes de la palabra de Dios que podrían molestar a algunas personas, que podemos atraer a más gente. Incluso en el Antiguo Testamento, en Isaías 30:10 vemos esta tendencia:

que dicen a los videntes: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras;

En contraste con esto, el Espíritu reveló a Pablo el siguiente:

Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. 2 Timoteo 4: 3-4

Aunque nunca debemos utilizar la predicación para solamente criticar y condenar, tampoco debemos eliminar partes del mensaje para evitar ofender a aquellos que están practicando las cosas que son dañinas para ellos y para los demás. Un mensaje que no moleste a las personas pecaminosas no las cambiará tampoco! No hablar específicamente sobre el pecado y el mal que está destruyendo las vidas de la gente, hace que la predicación sea inútil para la vida diaria, y lo hace incapaz de cambiar a las personas para que lleguen a ser como Dios y tengan una relación con él. Es preciso predicar “todo el consejo de Dios” Hechos 20: 26-27

LA PREDICACIÓN

Cuando predicamos la palabra de Dios, tenemos que mantener en mente el motivo por qué Dios nos dio su palabra. No era para entretener o agradar a la gente. La gente se había apartado de Él por el pecado. El mensaje de Dios fue dado para hacer que la gente vea su error y regrese a Él. Cuando predicamos hoy, es preciso que recordemos esto.

Algunos nos dicen que debemos modificar la manera de predicar para atraer a más personas y no hacerles incomodo. Pero, esto nunca ha sido el pensamiento de los predicadores aprobados por Dios. Los profetas del Antiguo testamento fueron perseguidos precisamente porque el mensaje mostró a la gente su desvío y la necesidad que tenían de cambiar la vida como Jesús expresó en Mateo 5:11-12:

Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

El problema no es nuevo, como vemos en Isaías 30:9-10:

Porque este pueblo es rebelde, hijos mentirosos, hijos que no quisieron oír la ley de Jehová;

30:10 que dicen a los videntes: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras;

Pero cuando vino Jesucristo, su forma de hablar mostraba claridad y autoridad:

Mateo 7:28-29 Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina; 29 porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

Pablo, el apóstol, al hablar con Félix y Drusila no buscó entretenerles ni impresionarles con su oratorio, más bien se aprovechó de la oportunidad de mostrarles su necesidad:

Hechos 24:24-25 Algunos días después, viniendo Félix con Drusila su mujer, que era judía, llamó a Pablo, y le oyó acerca de la fe en Jesucristo. 25 Pero al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó, y dijo: Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré.

Nuestro amor por Dios y por la gente nos causa preparar a las personas para el día que serán juzgados:

2 Corintios 5:9-11a

Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables.

5:10 Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. 11 Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres;

También en Colosenses 1:28:

a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre;

En la predicación, tenemos que estar siempre conscientes de nuestro propósito, no para agradar a los hombres, sino para prepararles para el día que tendrán que dar cuentas a nuestro creador. Como dijo Pablo en Gálatas 1:10:

Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.

Tenemos que decidir, entonces, si vamos a agradar a la gente o salvar las almas del infierno. Haremos una cosa o la otra. Sabemos que el propósito de Dios es salvar almas. ¡Para que seamos siervos de Cristo, Su propósito de Él tiene que ser nuestro propósito!

¿DÓNDE SE PERDIÓ ESTA PARTE DEL MENSAJE?

En Hechos 14:22, encontramos estas palabras:

21 Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, 22 confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

Es impresionante lo que encontramos al final de estos versículos. Hace mucho que no se escucha este mensaje de la mayoría los predicadores del mundo religioso en nuestros días. Tal vez nos dicen de lo bonito que es ser cristiano, de como, si somos fieles con dar dinero, Dios nos va a prosperar, o como viviendo la vida cristiana , la vida nos saldrá mejor. ¿Pero, cuándo escuchamos que debemos esperar muchas tribulaciones?

Es posible que muchos creen que tal mensaje haría disipar  las congregaciones como el sol de mediodía derrite el hielo. Pero, la verdad que encontramos en este versículo no puede negarse. Y siendo así, si no predicamos este parte del mensaje, ¿estarán listos los hermanos para vivir la vida y pasar por las cosas que nos esperan a cada creyente fiel?

Tampoco es este el único lugar en las Escrituras donde menciona esta verdad. En 2 Timoteo 3:12 encontramos las siguientes palabras:

“Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución;”

Entonces, si estamos evitando a todo costo la persecución, no estamos viviendo piadosamente. ¿Acaso el mundo se ha convertido en amigo de la verdad? ¿Es más propensa la gente de aceptar la manera de vivir y enseñar de un creyente fiel a Dios? No, no esta lista. Si persecución no se manifiesta, no es porque la gente ya acepta la luz, sino porque estamos escondiéndola en la vida que vivimos. Si es porque escondemos de otros lo que creemos, o porque no hablamos en contra de la maldad alrededor de nosotros, o porque accedemos a las personas que nos presiona para hacer cosas deshonestas o practicar el engaño, sea cual sea la razón, es por estas cosas que no sentimos la persecución. Pero, haciendo así, tampoco estamos “viviendo piadosamente en Cristo Jesús.”

Tenemos que esperar que nos vendrán tiempos difíciles por nuestro fe en Jesús. Cuando enseñamos todo el mensaje, haremos saber a todos los creyentes, que tienen que seguir obedeciendo, cueste lo que cueste y que “Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.”