¿TENEMOS ALGO PARA OFRECER?

INTRODUCCIÓN:

¿Hay algo que podemos dar a nuestra comunidad y al mundo que nadie más puede dar? Hay muchos grupos religiosos en el mundo. ¿Somos solamente uno más que estamos haciendo sus negocios según su propio plan. En que forma es la iglesia de Cristo única en este mundo? Veremos que un estudio cuidadosa de la Palabra de Dios indica que cristianos somos únicos y que solamente cristianos verdaderos pueden hacer la tarea de ser la luz del mundo y la columna y baluarte de la verdad.

Mateo 5:14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

1 Timoteo 3:15 para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.

¿EN QUÉ MANERA SOMOS ÚNICOS?

Hay los que quisieran decir que somos solamente una denominación más, pero tal no es el caso. Nosotros hemos obedecido aquella forma de doctrina que Dios ha mandado. Romanos 6:17-18

Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; 18 y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia.

Hemos escuchado la palabra que produce fe. Hemos creído. Nos hemos arrepentido de la vida que teníamos antes. Hemos confesado a Jesus como el Señor, el hijo de Dios. Hemos sido bautizados para tener el perdón de pecados. La Biblia enseña estos conceptos y uno no puede ser salvo si no entra en la manera que Dios nos ha mandado. Mucha gente religiosa no reconoce la necesidad de confesar a Jesus antes del bautismo como parte del plan de Dios, sino más bien hacen la declaration que Dios les ha perdonado de los pecados ante del bautismo. Muchos niegan que el bautismos es un requisito para que tengan el perdón. Es porque estamos en la relación correcta con Dios por haber obedecido en esta forma que podemos hacer la obra que Él ha encargado a sus hijos solamente a sus hijos.

Juan 15:5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

LO QUE PODEMOS OFRECER:

I. Rechazamos la autoridad humano en las cosas de Dios mientras la mayoría de las organizaciones no solamente la aceptan, sino que lo practican como parte importante de sus creencia. Uno de los trabajos tan grandes que tenemos mientras que enseñamos la palabra en las congregaciones es asegurar que nadie, sea anciano, predicador, u otro miembro, se exalte sobre sus hermanos presumiendo tomar control aparte de la la enseñanza autoritativo de la palabra de Dios.

2 Tesalonicenses 2:3-4 Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, 4 el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto;(B) tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.

Autoridad de humanos aparte de la palabra en la obra del Señor es del Diablo. Es Satánico y debemos oponernos a ello cada vez que se manifieste.

Hay una diferencia tremenda entre la vida religiosa bajo los mandatos de humanos falibles y la libertad que tenemos como miembros de la iglesia del Señor para estudiar, predicar, y enseñar todo lo encontramos en la palabra de Dios (ejemplos: credos, cedes principales de denominaciones, proclamaciones de fe escritas, y la necesidad de buscar permiso de otros para aprobación).

Marcos 7:7 Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres.

II. Hay una diferencia grande cuando las personas pueden ser ser expulsadas, no porque insisten en el pecado sino porque no agradan a la gente que tienen influencia.

1 Corintios 5:1-5 De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre. 2 Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción? 3 Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. 4 En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, 5 el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús.

3 John 9-10 Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe. 10 Por esta causa, si yo fuere, recordaré las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe, y los expulsa de la iglesia. (Practicaremos el uno o el otro!!!)

III. ¡Hay una grande diferencia cuando las ofrendas que bíblicamente deben darse por motivo de amor se dan por exigencia de hombres!

2 Corinthians 9:7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

El diezmo no es apropiado en la iglesia hoy al igual que el incienso, sacrificio de animales, o sacerdotes seleccionados por hombres y vestidos con vestimentos especiales. Todas estas cosas eran parte de la ley dada a Moises y no son enseñanzas que deben ser practicados por la iglesia que vive bajo la ley de Cristo. Una grande opresión se ha practicado y sigue practicándose en la mayoría de los grupos religiosas por medio de la doctrina de el diezmo o decima parte.

1 Corintios 13:1-3 1 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

IV. Hay una diferencia cuando lo que uno debe enseñar puede ser cambiado por la declaración de seres humanos.

Gálatas 1:8 Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.

Sí, tenemos mucho para ofrecer al mundo—algo que solamente la iglesia del Señor puede ofrecer. Religión humana oprime y conduce a la gente hacía la desobediencia. Muchos de sus vecinos y conocidos están luchando con tales problemas como hemos mencionado. Puedes hacer una diferencia en la vida de ellos. Muestrales el amor de Dios por enseñales su palabra. Prepárese para ayudarles a otros. No tenga Ud. miedo de ayudarles a encontrar el camino de Dios. Dios les ama y quiere que Ud. haga su parte para ayudarles. Podemos hacerlo posible para que tengan la vida abundante que Cristo vino para proveer.

A veces hay los que hablan mal de la iglesia, aún entre los que se llaman llaman hermanos, dando a entender que las denominaciones hacen las sus cosas mejores que que la iglesia. ¡Qué nunca se escuchen tales palabras de nuestra boca. Tenemos mucho que dar al mundo, y necesitamos gastar nuestras energías y fuerzas proclamando las buenas cosas de Dios al mundo en ves de gastarlas batallando uno con el otro.

1 Timoteo 3:14-15 Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte, para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.

UDS. SON LA IGLESIA. ¡¡¡LLEVEN SU PALABRA A TODOS LOS QUE QUIEREN ESCUCHAR!!!

COSAS HECHAS A MEDIAS

Ya que solamente mientras vivimos podemos hacer algo que hace una diferencia en al vida nosotros y otros, debemos hacer lo que hacemos con esfuerzo.

Ecc. 9:10

Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.

Juan 9:4

Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.

No lo hacemos por nosotros mismos, sino por Cristo, quien murió por nosotros

Colosenses 3:17

Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. (Efesios 5. 19-20)

Debemos juzgar a nuestros esfuerzos para ver si son lo que deben de ser. Solamente nosotros sabemos si hemos puesto nuestro mejor esfuerzo. Otros pueden alabarnos, pero Dios sabe la verdad.

Gálatas 6:4

Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro; 5 porque cada uno llevará su propia carga.

Efesios 6:5-8

5 Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo; 6 no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios; 7 sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, 8 sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre.

Colosenses 3:23-24

Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; 24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.

APLICACIÓN PERSONAL

A. ¿Cuánto esfuerzo está Ud. poniendo en lo que hace?

B. ¿Está Ud. consciente que sus esfuerzos son para el Señor?

C. ¿Por no poner su mejor esfuerzo, ha estado deshonrando a Dios?

D. ¿Qué hará Ud. para asegurar que sus esfuerzos en en futuro traerán honra y gloria a Dios?

LLAMADA A LA ACCIÓN

A. Arrepiéntase de su descuido y falta de amor que ha mostrado.

B. Determine que su vida todo lo que hace traerá gloria a Dios y buenos resultados en su reino.

CUANDO LA PREDICACIÓN PIERDE SU VENTAJA

La predicación ha sido deshonrado por muchas cosas a través de los siglos desde que la iglesia comenzó con ese sermón conocido, registrado en Hechos 2. Se ha utilizado como una herramienta política. Se ha utilizado para “mostrar” la inteligencia y la habilidad de los predicadores que buscan notoriedad o, a veces para enseñar cualquier teoría absurda de la religión que uno podría imaginarse. Algunos lo han utilizado para simplemente criticar y condenar o para controlar a los demás. También se ha sido utilizado como una posición altamente honrado y una profesión muy bien pagada que hace más para honrar a un hombre que para hacer la obra del Señor. Y, ¿cómo podemos dejar de mencionar el problema de las vidas inmorales de algunos de los que predican. No nos sorprendemos entonces que la predicación frecuentemente no se respeta en los ojos del hombre. El diablo ha utilizado estas perversiones de la predicación para dañar la influencia del mismo instrumento que Dios escogió para salvar al mundo.

1 Corintios 1:21 Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.

También vemos en Romanos 1:16-17:

16 Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. 17 Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.

Sí, el diablo a través de todos los siglos ha estado erosionando la credibilidad de aquello que Dios ha elegido para presentar el mensaje de salvación a aquellos por quienes Cristo derramó su sangre y murió. El diablo sabe que si él puede destruir la credibilidad de la predicación, puede hacer mucho para interferir con la comunicación del mensaje de salvación y evitar que la gente haga los cambios necesarios en su vida para tener una relación con Dios y ser como Dios. (Véase 2 Pedro 1: 4 “… participantes de la naturaleza divina.”)

El Diablo también ha estado trabajando en otro frente a oscurecer el mensaje de salvación. Este método del diablo es realmente muy viejo, pero, también, es muy evidente hoy. Algunos están recomendando que “suavicemos” de la predicación. Se dice que si ponemos menos énfasis o eliminamos a ciertas partes de la palabra de Dios que podrían molestar a algunas personas, que podemos atraer a más gente. Incluso en el Antiguo Testamento, en Isaías 30:10 vemos esta tendencia:

que dicen a los videntes: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras;

En contraste con esto, el Espíritu reveló a Pablo el siguiente:

Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. 2 Timoteo 4: 3-4

Aunque nunca debemos utilizar la predicación para solamente criticar y condenar, tampoco debemos eliminar partes del mensaje para evitar ofender a aquellos que están practicando las cosas que son dañinas para ellos y para los demás. Un mensaje que no moleste a las personas pecaminosas no las cambiará tampoco! No hablar específicamente sobre el pecado y el mal que está destruyendo las vidas de la gente, hace que la predicación sea inútil para la vida diaria, y lo hace incapaz de cambiar a las personas para que lleguen a ser como Dios y tengan una relación con él. Es preciso predicar “todo el consejo de Dios” Hechos 20: 26-27

LA PREDICACIÓN

Cuando predicamos la palabra de Dios, tenemos que mantener en mente el motivo por qué Dios nos dio su palabra. No era para entretener o agradar a la gente. La gente se había apartado de Él por el pecado. El mensaje de Dios fue dado para hacer que la gente vea su error y regrese a Él. Cuando predicamos hoy, es preciso que recordemos esto.

Algunos nos dicen que debemos modificar la manera de predicar para atraer a más personas y no hacerles incomodo. Pero, esto nunca ha sido el pensamiento de los predicadores aprobados por Dios. Los profetas del Antiguo testamento fueron perseguidos precisamente porque el mensaje mostró a la gente su desvío y la necesidad que tenían de cambiar la vida como Jesús expresó en Mateo 5:11-12:

Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

El problema no es nuevo, como vemos en Isaías 30:9-10:

Porque este pueblo es rebelde, hijos mentirosos, hijos que no quisieron oír la ley de Jehová;

30:10 que dicen a los videntes: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras;

Pero cuando vino Jesucristo, su forma de hablar mostraba claridad y autoridad:

Mateo 7:28-29 Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina; 29 porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

Pablo, el apóstol, al hablar con Félix y Drusila no buscó entretenerles ni impresionarles con su oratorio, más bien se aprovechó de la oportunidad de mostrarles su necesidad:

Hechos 24:24-25 Algunos días después, viniendo Félix con Drusila su mujer, que era judía, llamó a Pablo, y le oyó acerca de la fe en Jesucristo. 25 Pero al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó, y dijo: Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré.

Nuestro amor por Dios y por la gente nos causa preparar a las personas para el día que serán juzgados:

2 Corintios 5:9-11a

Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables.

5:10 Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. 11 Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres;

También en Colosenses 1:28:

a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre;

En la predicación, tenemos que estar siempre conscientes de nuestro propósito, no para agradar a los hombres, sino para prepararles para el día que tendrán que dar cuentas a nuestro creador. Como dijo Pablo en Gálatas 1:10:

Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.

Tenemos que decidir, entonces, si vamos a agradar a la gente o salvar las almas del infierno. Haremos una cosa o la otra. Sabemos que el propósito de Dios es salvar almas. ¡Para que seamos siervos de Cristo, Su propósito de Él tiene que ser nuestro propósito!