1. Asignar significado espiritual a la Navidad o escandalizarse por las acciones de otros en relación al día
Aunque la Biblia nos dice que Cristo nació, Dios nunca ha dado un mandamiento ni ejemplo para que celebremos el día. Por esto mismo, no sería correcto que la Iglesia lo celebre como parte de la adoración, porque Dios no ha dado tal mandamiento ni ejemplo bíblico, y la Iglesia debe gobernarse por la palabra de Dios y no la tradición religioso.
Pero, con tal que uno no lo mire como una celebración espiritual, no debemos mirar mal que otros se aprovechen de este tiempo para dar regalos a otros, gozarse en comer juntos, o gastar tiempo con la familia y amigos. Pero, aun entiendo esto, esta temporada sí tiene su peligros, y debemos estar conscientes de ellos.
Vamos a verlos ahora, y por el motivo de amor, veamos cómo evitar tales peligros, o por lo menos como disminuir el daño que estos días nos pueden hacer cada año.
2. Gastar demasiado
Con toda la emociones y deseos que lo que se regala sea atesorado y apreciado, algunos gastan mas que es debido, justificando el gasto por decir que la persona vale la pena o que es solamente una vez por año. Pero, las cuentas se aumentan al punto que nos afectan mucho más allá de la temporada. Tales cuentas se conviertan en una carga que nos puede distraer de nuestro servicio a Dios, causando que trabajemos horas extras y causando que no demos para la obra de Dios como tal vez debemos.
Además, pueden haber problemas matrimoniales, enojos, y discusiones desagradables y tensiones innecesarias, y a veces ¡aun la violencia! Siempre hay demasiadas personas que conocemos y amamos, y no tenemos dinero para comprar para todos ellos. ¿Pero, hace sentido pensar que la gente nos miran bien solamente por lo que les regalamos en este parte del año? Tal vez, si es así, sería mejor no regalarles nada para que puedan aprender no mirar así. Más bien, ¿no mostramos, mas bien, nuestro amor por lo que hacemos cada día del año?
Sugerencias:
Tal vez sería mejor que demos cosas menos costosos que hemos hecho o darles algo que sabemos que necesitan porque les conocemos bien. Es el amor y consideración, no el precio, que causan que la persona tenga apreciación por el regalo. ¡Cualquiera persona puede gastar mucho dinero! Pero, es la persona que nos ama y nos conoce bien nos que puede darnos lo que realmente necesitamos.
Algunas de las cosas más necesarias no se compran con dinero.
a. Debe recordarse que eres administrador de lo que Dios le da. Hay que usarlo bien, recordándose que es necesario poner lo más importante primero.
b. Si es casado, tal vez sería mejor planificar juntos cuánto pueden gastar para evitar problemas.
c. Honestamente hacerles saber a sus familiares y amigos que Ud. no busca regalos costosos y que no deben gastar mucho para complacerle a Ud.
d. ¡¡Hagan un decisión consciente no generar problemas personales y matrimoniales por gastar demasiado!!
3. Desesperación debido de falta de planificación
Tenemos la tendencia de dejar todo hasta el último momento. Entonces nos desesperamos porque no hay tiempo para prepararlo todo. Entonces, hay la tendencia de ponerse molesto, impaciente y brusco con las personas alrededor de nosotros. Si sabemos que hay cosas que queremos preparar, ha que hacerlos con anticipación y poco a poco. Así podemos pasar los días feriados más contentos y con una sonrisa para todos, en vez de convertir los días en una temporada desagradable.
Recuérdense:
1 Corintios16:14 Todas vuestras cosas sean hechas con amor.
No tienen que salir todo las cosas exactamente como queremos para que sean placentero y bueno.
4. Tratar de agradar a todos
En esta vida, no es posible siempre agradar a toda la gente, pero sí tenemos que agradar a Dios.
5. Enfocar en lo que no tenemos y poner el énfasis en las cosas
Muchos estarán sin las cosas que necesitan para la vida durante de estos tiempos. Para ellos, estos días serán especialmente difíciles. También es fácil poner demasiada importancia en las cosas materiales.
Hay que recordarse estos versículos:
Lucas 12:15: Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.
1 Juan 2:15-17: No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
6. El recordarse de los que ya no están y tiempos que ya pasaron
En este tiempo del año, tenemos la tendencia de pensar en los que hemos perdido a la muerte o que los que viven lejos que no podemos ver. Esto se siente más por los que tienen edad, porque muchos de nuestros familiares ya han muertos. Estos eran las personas con quienes creamos muchos memorias placenteras de días festivas pasados. Pero, ya no están, y ahora tenemos que confrontar la realidad de pasar por estos días sin ellos.
En vez de encerrarnos en nuestras tristezas, sería mejor que pensemos en otros. Tal vez podemos buscar a otros que están sufriendo en la misma manera y consolarles a ellos. También debemos recordarnos de la gente con quienes estamos ahora, y no hacerles tristes a ellos. Tenemos que controlarnos y pensar en otros.
Lucas 6:31 Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.
7. Exponerse a tentaciones
Hay un peligro que existe para cristianos en este tiempo del año en respecto de eventos sociales. El aceptar a ciertas invitaciones puede exponernos a la tentación de tomar bebidas alcohólicas o participar en bailes u otros actividades que la gente hace. Tenemos que mantener un buen ejemplo delante del pueblo. Si sabemos que irnos a tales eventos quiere decir que seremos tentados a hacer cosas que no son buenos para el cristiano verdadero, no debemos aceptar tal invitación, no importa que parezcan importantes socialmente o profesionalmente. ¡Cuida tu ejemplo que brille en todo el tiempo!
Mateo 5:14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
8. No mantener en mente lo que es realmente importante
En estos días, es fácil entusiasmarse y olvidarnos en cuanto de lo que es realmente importante. Sentido común se pierde y podemos actuar en una manera que no sea sabia.
Tenemos que recordarnos que:
Los valores y esfuerzos espirituales son los más importantes, y tienen que ponerse primero aun en este tiempo del año. Tendremos que vivir con los resultados de lo que hacemos y decimos en este parte del año, y tales cosas nos pueden afectar en el próximo año y tal vez por el resto de la vida.
Si viajan, hay que buscar las reuniones dondequiera que estemos y animar a los hermanos allí. El hecho que estamos de viaje no quiere decir que las reuniones no sean importantes.
Mateo 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.