I. INTRODUCCIÓN
Todo estudiante de la Biblia ha leído en el Nuevo testamento en cuanto de los dones. La pregunta que necesitamos contestar es: ¿eran los dones algo permanente que debemos esperar tener hoy, o algo temporal? El mundo religioso se encuentra muy divido sobre este tema. La palabra de Dios nos da la respuesta y podemos entenderla. Esta lección servirá para hacer claro lo que la Biblia dice sobre este asunto.
II. DEFINICIÓN
¿Qué queremos decir con la palabra “dones?” Esta palabra ha sido malentendida por muchos. Y esto ha causado enseñanzas erradas. Palabras a veces tienen una definición en la biblia, y otra en el uso común. Frecuentemente escuchamos a la gente decir, en cuanto de alguien, que él tiene un don de algo, la música, por ejemplo. Con esto la gente quiere decir que le nace, o le viene natural aprender y producir la música. O tal vez a otro le viene fácil hablar en público. Pero esto no es lo que la Biblia está diciendo cuando habla de dones. Cuando la Biblia menciona dones, habla siempre de una capacidad dado por Dios por el Espíritu Santo que capacita a la persona que lo recibe para hacer algo sin estudio, aprendizaje, ni ensayo. Instantáneamente, la persona lleva a cabo perfectamente lo que Dios le ha dado poder de hacer. 1 Corintios 12:6-10 nos menciona nueve dones:
6 Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. 8 Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.
Efesios 4:8;11-12 menciona cómo los dones servían para capacitar a los siervos de Dios para hacer la obra que Dios quería que hagan.
8 Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres. 11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,
Así podemos ver que los dones eran capacidades dados por el Espíritu de Dios para hacer posible la edificación del cuerpo de Cristo, la iglesia.
III. ¿Cómo podemos saber si estos eran temporales, o debemos esperar encontrarlos en la iglesia hoy?
En Efesios 4, después de mencionar el propósito de los dones, versículo 13 sigue explicando el hecho que tenían un limite en cuanto de su tiempo de duración y explica porque fueron necesarias hasta que el Nuevo testamento se escribiese:
13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,
Esto explica claramente que los dones eran de duración limitada. ¿Y hasta cuando durarían? Hasta que haya una base para la unidad de la fe y el conocimiento del Hijo de Dios. Hasta que haya una norma, no puede haber unidad. Nosotros tenemos unidad sobre cuál es un metro, un kilo, o litro debido a normas ya establecidas en los cuales dependemos constantemente. Igualmente, en las cosas de Dios, la ley de Cristo es la norma, formando la base para la unidad. Cuando la iglesia comenzó, no había esta norma todavía. Pero, comenzó un proceso de revelación que puso la base para la fe. Romanos 10:17 dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” La única manera que podemos tener una base de fe (convicción) es por la palabra de Dios revelado.
Cuando los miles fueron bautizados en el día de Pentecostés después de la predicación de la palabra por inspiración (Hechos 2:4, 41), no tenían el Nuevo testamento. El Antiguo testamento era distinto, y no suficiente para decirles como vivir y trabajar como cristianos en la iglesia de Cristo. Jeremías habló del establecimiento de una nueva ley distinta que la antigua:
Jeremías 31:31-32
31 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto;….
Por ser distinta, el Antiguo testamento no servía para guiar sus vidas como cristianos.
Por medio del don de profecía, el Nuevo testamento nos llegó, y por mientras que se estaba escribiendo, los dones servían para capacitar a los hermanos del primer siglo de la iglesia para que puedan llevar a cabo la obra de la iglesia.
Los apóstoles y profetas recibieron inspiración para escribir el Nuevo testamento.
1 Corintios 2:11-13
Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
2 Pedro 1:20-21
entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.
2 Timoteo 3:16-17
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
Efesios 3:1-5
Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles; 2 si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros; 3 que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente, 4 leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, 5 misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu:
2 Pedro 1:12-19
Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente. 13 Pues tengo por justo, en tanto que estoy en este cuerpo, el despertaros con amonestación; 14 sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado. 15 También yo procuraré con diligencia que después de mi partida vosotros podáis en todo momento tener memoria de estas cosas. 16 Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. 17 Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. 18 Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo. 19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;
Tenga en cuenta que cuando Pedro dice que él aseguraría que aun después de su partida (o su muerte) tengan en memoria estas cosas, estaba refriéndose a la palabra escrita que iba a dejar para que a la palabra inspirada pueda continuar disponible después de su muerte.
Judas 3
Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.
El Espíritu Santo, al usar la frase “una vez dada” indica que por medio de la palabra escrita, sería preservada la fe para las generaciones futuras y nunca más se daría por inspiración.
La naturaleza temporal de los dones explicada
1 Corintios 13:8-10
Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; 10 mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.
Esta escritura no dice “cuando venga él perfecto,” como si estuviera hablando de Cristo, sino dice “lo perfecto.”Así comprendemos que habiendo dicho que la profecía de los hombres inspirados era “en parte,” (es decir entregado parte por parte) ahora refiere a la Biblia entera cuando dice “lo perfecto.” Así entendemos que la revelación de Dios, completa y perfecta, puede hacer que la persona sea “perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” como ya aprendimos en 2 Timoteo 3:16-17. ¡¡Ya que tenemos la Escritura, tenemos todo lo que necesitamos!! ¡No hay nada más que será revelado! Así entendemos que Dios no nos habla directamente hoy, ni en suenos, visiones, ni voces de revelación.
En 1 Corintios 13:11-12, encontramos que Dios refiere a la época de los dones como un período de niñez y de ver oscuramente. No era esto un estado en lo cual la iglesia iba a permanecer para siempre.
11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. 12 Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.
Habiendo mostrado que los dones eran temporales, en 1 Corintios 13:13 el Espíritu Santo contrastó las cosas que iban a continuarse. Estos eran tres: fe, esperanza y amor. Ahora, con la palabra de Dios para guiarnos, estos son características de de la iglesia hasta el día de hoy, y seguirán siendo centrales en la vida de la iglesia hasta el fin del mundo. El amor es el mayor de ellos, porque después que la fe se haya hecho realidad, y la esperanza sea realizada, el amor continuará en el cielo, porque Dios es amor
(1 Juan 4:8;16).
APLICACIÓN
Queda muy claro, en vista de todo lo que hemos estudiado, que los dones no eran algo permanente, pero servían a la iglesia durante el período mientras El Nuevo testamento estaba escribiéndose. Entonces después, teniendo la ley nueva y perfecta, la iglesia iba a seguir, guiada por la “fe una vez dada” ya no dependiente en los dones. Después de la muerte de los que tenían el poder de imponer las manos y impartir los dones, estos naturalmente desaparecieron, no habiendo ya necesidad para ellos. Así podemos comprender que eran una ayuda temporal para una necesidad temporal.
El seguir enseñando que la iglesia debe seguir buscando dones del Espíritu Santo en nuestros días es tratar de volver a la iglesia a su infancia. También expone la iglesia a influencias del Diablo, porque la enseñanza falsa y las prácticas erróneos contaminan a las congregaciones y los separa de Dios. 2 Juan 1:9 dice:
Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo.
También es necesario notarse que, aunque los dones del Espíritu han cesado, las señales mentirosos siguen. Dios nos hace ver esto en 2 Tesalonicenses 2:8-12:
8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; 9 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, 10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.
Tenemos que evitar la ignorancia de las Escrituras por educarnos con la palabra de Dios y resistir la tendencia humana de buscar poderes que la gente nos dice que necesitamos para servir a Dios o para curar nuestras enfermedades. En el Nuevo testamento, las sanidades que hemos visto mencionadas siempre servían para mostrar que los que hablaron la palabra eran de Dios. Para ilustrar esto vemos lo que dijo Nicodemo en Juan 3:1-2:
1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. 2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
También en Marcos 16:20, hablando de los santos apóstoles, dice:
Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.
El propósito de las señales, incluso las sanidades y las lenguas, era confirmar la palabra. La palabra de Dios ya ha sido confirmada. Las señales que la confirmó siguen con nosotros grabadas en las páginas del las Sagradas escrituras. Ya no tenemos las señales, milagros hechos por las manos de hombres, ni ninguno de los dones, ya que en la escritura, tenemos todo lo necesario como hemos visto en 2 Timoteo 3:16-17.
LLAMADA LA OBEDIENCIA
Ya que los dones eran temporales, sirviendo hasta que tengamos en Nuevo testamento, no regresemos a las cosas de la infancia de la iglesia. Aceptemos a la palabra de Dios como el único que necesitamos para vivir, trabajar, y vencer. Hacer otra cosa es dejarnos guiar fuera de Cristo y su palabra, y exponernos a los engaños del Diablo que son tan comunes en este mundo.