EL HOGAR CRISTIANO

¿SOBRE CUÁL FUNDAMENTO?

Mateo 7:24-29

Queremos que nuestro hogar sea fundado en la obediencia a la palabra de Dios para que sea estable

7:24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.
7:25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.
7:26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;
7:27 y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.
7:28 Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina;
7:29 porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

2 Corintios 6:14-18

14 No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? 15 ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? 16 ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo. 17 Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo;Y yo os recibiré, 18 Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.

1 Corintios 7:12-13
12 Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone. 13 Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone.

LA FAMILIA SOBRE LA TIERRA ES POR UN POCO DE TIEMPO SOLAMENTE

Mateo 22:29-30

22:29 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios. 30 Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo.

Tienen que ayudarse para que llegen a al hogar celestial.

Tenemos que vivir uno con el otro según el plan de Dios Efesios 5:22-33

22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; 23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. 24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. 25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, 27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. 28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. 29 Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, 30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. 31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. 32 Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia. 33 Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.

CÓMO TRATAR UNO AL OTRO

1 Pedro 3:1-12
1 Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, 2 considerando vuestra conducta casta y respetuosa. 3 Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos,
4 sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios. 5 Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos; 6 como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza. 7 Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo. 8 Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; 9 no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición. 10 Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño; 11 Apártese del mal, y haga el bien; Busque la paz, y sígala. 12 Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal. (Salmos 34:12-16)

Colosenses 3:19
Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.

CRIANDO HIJOS

Efesios 6:4
Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Colosenses 3:21
Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.

Hijos tienen que obedecer a sus padres para que los padres los pueden ayudar

Colosenses 3:20 Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor.

Efesios 6:1-3
1 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. 2 Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; 3 para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.

Proverbios 23:13-14 No rehúses corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morirá. 14 Lo castigarás con vara, Y librarás su alma del Seol.

EL PADRE TIENE LA RESPONSIBILIDAD DE DIRIGIR A LA FAMILIA

Ancianos

Tito 1:6
el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía.

1 Timoteo 3:4-5

3:4 que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad
3:5 (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?);

Diaconos

1 Timoteo 3:12 Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas.

DIOS TIENE QUE SER PRIMERO

Lucas 14:25-27

25 Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: 26 Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. 27 Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.

Salmos 127:1
Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia.

Uds pueden ver por todo que hemos estudiado hoy, que no ha ninguna ténica, ninguna barra mágica para tener un hogar cristiana. Para tener un hogar cristiana, es necesario que los padres vengan a Cristo, que se rindan en obediencia, y por constante obediencia al Señor muestran un ejemplo a los hijos.

Solamente así puede Dios edificar a tu familia. No podemos hacerlo solos.

THE TWISTED “GRACE”

When we teach, it is absolutely necessary to consider all that God’s word says about the subject we are explaining. Ignorance and lack of spiritual stability may cause us to teach a harmful error instead of giving people the spiritual food that can help them grow and be strong in their work for the Lord.

The Spirit gave these words to Peter in 2 Peter 3:16:

in all his epistles, speaking in them of these things, which are some things hard to understand, which ignorant and unstable wrest (twist, pervert), as also the other scriptures, to their own destruction.

Therefore, we have to be careful when we teach as we find in 2 Timothy 2:15:

Be diligent to show thyself approved unto God, a workman that needs not be ashamed, accurately handling the word of truth.

An error can arise not only by saying something that the Bible does not teach or by directly contradicting what it says, but also can be caused by twisting or not properly using the word of God. This is what happens when one emphasizes a part of the law of Christ in the New Testament more than the rest of the teachings. Some did this type of thing when Jesus lived here on earth by paying more attention to the sacrifices and ceremonial things than to the purity of the mind and soul. They had left the main point of the purpose of God, thus creating a religion that did nothing useful in the lives of people. Jesus condemned such ideas. Matthew 23:23:

“Woe to you, scribes and Pharisees, hypocrites! For you pay tithe of mint and anise and cummin, and have neglected the weightier matters of the law: justice and mercy and faith. These you ought to have done, without leaving the others undone

We must always remember that God’s purpose in communicating with us in His word is to cause us to be more and more like Him in our mind and life. Today we are faced with a similar emphasis change. The popular teaching about God’s grace is being used to create belief systems that are very comfortable for people. The problem is that these systems require little or no change of heart or life. The purpose of the grace of God in Jesus Christ always was to teach us to leave evil (Titus 2:11-12):

11 For the grace of God has appeared, bringing salvation to all men, 12 Teaching us that, denying ungodliness and worldly lusts, we should live soberly, righteously, and godly,

For years we have continually heard from the pulpits the popular subject of grace, sweet grace of God, while people have strayed further and further from the truth of God in their way of life and are content with just living their lives as they please and pursuing their own purposes. Therefore, it is difficult to ask anything that involves a personal effort of such persons, who are in their view, are already “saved by grace alone” and think they have to do nothing but wait for that great moment when they will be called from the comfort of their padded pews of their religious buildings into a mansion in the sky. But this belief system does not seem anything like the life of Jesus, or Paul, or Stephen, who dedicated their lives to obedience to the Word of God with serious personal consequences.

When people who believe the doctrine of faith only hear the words of Paul in 2 Timothy 3:12 “And all that will live godly in Christ Jesus shall suffer persecution” they do not understand. Equally incomprehensible to such people would be the words of Christ: “If anyone would come after me must deny himself and take up his cross daily and follow me.” Luke 9:23

How long will we tolerate the teaching that life in Christ is easy and we should live it without any major concerns because we are saved by grace alone, or that it is God’s will is that all prosper economically and have a life of ease? When Peter tried to convince Jesus that he did not have to suffer for doing the will of his Father, this was the reply of our Lord:
22 Then Peter took Him aside and began to rebuke him, saying: Lord, have mercy on yourself, in no way will this happen. 23 But he turned and said to Peter, “Get behind me, Satan: thou art an offense to me, because you set your mind not on the things of God, but those of men.
24 Then Jesus told his disciples, If any man will come after me must deny himself and take up his cross and follow me. 25 For whosoever will save his life will lose it, but whoever loses his life for my sake shall find it. 26 For what shall it profit a man if he gain the whole world and lose his soul? Or what shall a man give for his soul? 27 For the Son of man cometh in the glory of his Father with his angels, and then he shall reward every man according to his works. (Matthew 16:22-27)

Peter, not knowing he was taking the Devil’s side, told Jesus he did not have to go through what his Father had given him to do. Those who try to convince us today that we should not be very concerned but rather just relax and live happily are today taking the same side. Many people will be surprised in the judgement day when they are rejected for not doing what God commanded.

LA “GRACIA” TRASTORNADA

Cuando enseñamos, es absolutamente necesario considerar todo lo que dice la palabra de Dios en cuanto del tema que estamos explicando. La ignorancia y la falta de estabilidad espiritual pueden causar que enseñemos un error dañino en vez de entregar a las personas el alimento espiritual que les puede ayudar a crecer y ser fuertes en su trabajo para el Señor.

El Espíritu dio esta palabras a Pedro en 2 Pedro 3:16: “casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.” Por esto, tenemos que poner diligencia cuando ensenamos como encontramos en 2 Timoteo 2:15: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”

Un error puede surgir no solamente por decir algo que la Biblia no dice o por directamente contradecir a lo que dice, sino igualmente puede producirse por torcer o no usar correctamente la palabra de Dios. Esto es precisamente lo que pasa cuando se enfatiza una parte palabra más que el resto de las enseñanzas. Algunos hicieron esto cuando Jesús vivía acá en la tierra por poner más atención en los sacrificios y cosas ceremoniales que en la pureza de los pensamientos y del alma. Jesús condenó tales ideas. Hay que recordarnos siempre que el propósito de Dios al comunicar con nosotros en la palabra es causar que seamos más y más como Él. Por poner más énfasis en los sacrificios que en la el cambió de la mente y la vida, habían dejado atrás el punto principal y el propósito de Dios, así creando una religión que no hizo nada positivo en la vida de las personas.

Hoy estamos cara a cara con un cambio de énfasis similar. La enseñanza popular en cuanto de la gracia de Dios se está usando para crear sistemas de creencia que parecen muy cómodos para la gente. El problema es que estas sistemas no demandan cambio de corazón ni de vida. El propósito de la gracia de Dios en Jesucristo siempre fue enseñarnos que dejemos lo malo (Tito 2:11-12):

11 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, 12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,

Por años hemos escuchado continuamente el tema popular desde los púlpitos de gracia, dulce gracia de Dios, mientras que las personas se han extraviado más y más de la verdad de Dios en su manera de vivir y se contenten con simplemente vivir sus vidas como les plazca y dedicarse a sus propios propósitos. Pero esta sistema de creencia no parece nada similar a la vida de Jesús, o de Pablo, o de Esteban, personas que dedicaron la vida a la obediencia a la palabra de Dios con graves costos personales.

¿Hasta cuándo vamos a tolerar la enseñanza que la vida en Cristo es fácil? Cuando Pedro trató de convencer a Jesús que no tenía que sufrir por hacer la voluntad de su Padre, esto era la contestación de nuestro Señor:

22 Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. 23 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: “¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.
24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. 25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. 26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? 27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras. (Mateo 16:22-27)

Pedro, sin saber, estaba tomando la parte del Diablo por decir a Jesús que no tenía que sufrir la muerte que vino para llevar a cabo. Los que tratan de convencernos hoy que la vida cristiano es fácil están tomando la misma parte. Muchas personas se sorprenderán cuando en aquel día son rechazados por no haber hecho lo que Dios les mandó. (Mateo 7:21)

¿CÓMO PODEMOS TENER UNA RELACIÓN VITAL CON DIOS?

INTRODUCCIÓN

En la segunda lección, estudiamos en cuanto del amor que Dios tiene por nosotros. Vimos también que Dios quiere tener una relación vital con nosotros. Todos nosotros estamos relacionados con Dios en el sentido que nuestra existencia misma es el resultado de su trabajo en la creación y su poder todavía nos sostiene en este mundo en lo cual vivimos. Encontramos lo siguiente en cuanto de Dios en Hechos 17: 25-29:

25 ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. 26 Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; 27 para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. 28 Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos. 29 Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres.

Aunque hay quienes lo niegan, nosotros por el hecho de la creación y todo lo que él ha formado, estamos relacionados con nuestro creador y muy dependientes en él. Nótese de la frase en versículo 25, “pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.”

LO QUE HACE LA CREACION Y LA GRATITUD

Todo lo que él ha hecho y lo que nos ha dado debe servir como motivo de una gratitud que nos cause “palpar para hallarle….” (véase versículo 27) Nótese de lo que tenemos escrito en Romanos 1:20-21:

20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.
21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.

Nunca debemos tomar en poco la magnitud de la equivocación que hacemos cuando no mostramos la gratitud hacia Dios. Las palabras que terminamos de leer lo hace muy claro que el no demostrar gratitud después de ver todo lo que Dios ha hecho es un error que dirige hacia una vida de miseria y obscuridad espiritual (obscuridad se emplea aquí en el sentido de error moral y espiritual). Pero, al contrario, la gratitud resulta en un esfuerzo de nuestra parte para buscarle a Dios, aunque sea a tientas, para poder encontrarle. Tal búsqueda, sí, nos transforma la vida.

Tal vez, en este sentido podamos decir que la gratitud hacia Dios nos hace listos para escuchar todo lo que Dios nos quiere decir.

¿QUÉ DICE DIOS SOBRE UNA RELACIÓN CON ÉL?
ÉL LO HACE CLARO.

¿Qué nos dice Dios en cuanto de cómo tener tal relación con él? Tal vez nos sentimos seguros que algo tan importante que también es tan central al propósito de Dios se explica claramente en la Biblia. ¡Y así es! Pero, también, como Ud. puede darse cuenta, es algo que las fuerzas que están en contra de Dios quisieran complicar, tapar, y hacer difícil de entender, a fin de que pocos puedan ver, aceptar, y obedecer la clara y sencilla verdad de Dios.

Dios hace tan claras las verdades básicas en cuanto de cómo tener una relación con él, que la persona que pone el esfuerzo para aprender la palabra de Dios necesitaría ayuda para NO entenderlas. Pero, como ya hemos explicado, siempre hay quienes nos quieren “ayudar” en este aspecto.

LA DIFERENCIA ENTRE EL ANTIGUO Y EL NUEVO TESTAMENTO

¿Qué dice Dios en cuanto de este asunto? Primeramente, tenemos que darnos cuenta que hay una diferencia grande entre lo que encontramos en el Antiguo testamento y lo que se enseña en el Nuevo testamento. Hay una razón muy buena por qué encontramos esta diferencia. Aquellos quienes fueron obedientes a Dios en los tiempos del Antiguo testamento, desde el tiempo que la ley fue dado por Moisés hasta que murió Cristo, vivieron bajo las enseñanzas de aquella ley, si fueron judíos, o de otro modo estaban fuera de una relación del pacto de la promesa (a no ser que se acercaron para participar con los judíos de acuerdo con las enseñanzas de la ley de Moisés). Para entender más claramente, considere Ud. lo siguiente:

Efesios 2:11-16

11 Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. 12 En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. 13 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. 14 Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, 15 aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, 16 y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.

En el Nuevo testamento, vivimos bajo un nuevo pacto, como vemos en Jeremías 31:31-34:

31 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. 33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. 34 Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.

En los tiempos de la ley de Moisés, cada generación de los judíos tenia que enseñar a los niños que conozcan al Señor, pero bajo la ley del Nuevo testamento, es decir hoy, solamente los que conocen en cuanto de él pueden llegar a ser sus hijos. La misma naturaleza de lo que Dios nos dice hacer en el Nuevo testamento para llegar a ser sus hijos lo hace así. En los tiempos de Antiguo testamento, uno fue contado como parte del pueblo de Dios solamente porque nació judío y sus padres le circuncidó (si fue hombre). Así fue contado como parte del pueblo de Dios. Pero, ahora después de la muerte de Cristo y el comienzo de la Iglesia mencionado en el Nuevo testamento, uno no entra en el reino de Dios por la nacimiento físico, sino por el nacimiento nuevo–un nacimiento espiritual. Los niños pequeños o bebés que todavía no entienden el pecado están en una condición segura delante de Dios y Dios les ve como puros y sin ninguna necesidad para salvación, pues no han pecado. Nótese de las palabras de Cristo en Mateo 19:14:

Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.

Considere también sus palabras en Mateo 18:1-6:

1 En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos? 2 Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, 3 y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. 4 Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. 5 Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe. 6 Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar.

Es la enseñanza de hombres que los niños heredan el pecado de Adán, y por tanto necesitan alguna intervención para que sean salvos. La enseñanza de Dios es distinto. Nótese de las palabras resonantes de Dios que se encuentran en Ezequiel 18:1-4

1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 2 ¿Qué pensáis vosotros, los que usáis este refrán sobre la tierra de Israel, que dice: Los padres comieron las uvas agrias, y los dientes de los hijos tienen la dentera? 3 Vivo yo, dice Jehová el Señor, que nunca más tendréis por qué usar este refrán en Israel. 4 He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.

Las palabras “Vivo yo,” muestran la determinación de Dios que aquella enseñanza (que lo que el padre habría hecho en alguna manera explica las acciones malas del hijo) sea parado de una vez. Dios estaba fuertemente mostrando que el hecho que los padres hayan comido uvas agrias (es decir, pecaron, hicieron lo malo en su vida) no determina que el hijo tenga que hacer lo mismo. El capítulo 18 sigue explicando como el individuo debe dar la espalda al pecado y hacer lo correcto para que la maldad no le destruya. La enseñanza muy clara de la palabra de Dios es que la persona es un individuo y puede determinar la dirección de su vida. No importa qué hayan hecho otros, aunque sean de su propia familia. También mire Ud. lo que dice Ezequiel 18:19-20:

19 Y si dijereis: ¿Por qué el hijo no llevará el pecado de su padre? Porque el hijo hizo según el derecho y la justicia, guardó todos mis estatutos y los cumplió, de cierto vivirá. 20 El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.

Podemos ver muy claramente entonces, que la enseñanza que los hijos llevan alguna responsabilidad por el pecado de Adán es directamente contraria a lo que Dios nos enseña. ¡No se equivoque! El pecado es un acto de voluntad personal, no algo que uno pueda heredar de otro. Los niños no requieren ninguna intervención ni ceremonia para ser puros. ¡Ya lo son! Son puros por el hecho que todavía no han pecado.

Sin embargo, tristemente, cuando crecen y lleguen a ser hombres y mujeres, ellos mismos desobedecen a Dios, y ellos, al igual que todos nosotros que hemos alcanzado la madurez, necesitamos la salvación y el perdón de pecados.

LA CONTESTACIÓN DEL NUEVO TESTAMENTO

La contestación a la pregunta, “¿Cómo puedo ser perdonado?” se encuentra la primera vez en las páginas del Nuevo testamento en Hechos 2:37-39:

2:37 Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? 38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. 39 Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.

Aquí encontramos que adultos (no niños ni bebés), profundamente conscientes de su culpa, claman por una solución y reciben la respuesta que tanto necesitan. Seguramente nosotros también hemos sentido aquella necesidad. No hay por qué rechazar a la respuesta que Dios nos da. Fácilmente se entiende. Arrepiéntese (cambiar de mente y corazón) y ser bautizado para recibir el perdón de nuestros pecados es el mandamiento de Dios. La gracia de Dios ha proveído el camino, porque Cristo nos ha dado por medio de su sangre una oportunidad para el perdón. Pero, sí, hay algo que el individuo tiene que hacer. y lo veremos en seguida.

EL PRESTAR ATENCIÓN A LA PALABRA DE DIOS ES EL PRIMER PASO HACIA EL PERDÓN.

Romanos 10:16-17:

16 Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? 17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

Dios nos ha dado en la Biblia las evidencias que nos convencen, que crean en nosotros la convicción y causan que confiemos en él. La fe no es un “salto” como algunos nos dicen. Nosotros no creemos porque simplemente decidimos que lo queremos hacer. Llegamos a una confianza en Dios cuando escuchamos su palabra, la Biblia, y la evidencia nos causa creer. En la vida de los apóstoles y otros hombres y mujeres fieles mencionados en la Biblia, vemos actos de convicción y sacrificio, y algunos murieron por causa su fe en Cristo. Tales acciones no hacen sentido si no haya una verdadera y plena fe; una confianza basado en lo que la palabra de Dios dice. No es posible ser un cristiano verdadero por ningún “salto de fe”. Para hacer los sacrificios que la vida cristiana requiere, la fe tiene que ser basada en la evidencia de la palabra y los promesas de Dios que allí se encuentran:

2 Pedro 1:3-4

1:3 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, 4 por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;

LA NECESIDAD DE FE

Habiendo escuchado la palabra de Dios, es necesario permitir que las evidencias que allí encontramos formen parte de nuestro pensamiento. No todos los que escuchan la palabra permiten que la palabra quede allí y que haga una diferencia en la vida. Si cerramos los ojos y rechazamos ver, no creeremos. La mente cerrada puede causar que no abandonemos a una manera de pensar aunque sea directamente en contradicción con lo que Dios dice. También algunos quieren seguir tercos en su propia voluntad. Esto puede ocurrir a pesar del amor que Dios ha mostrado, como vemos en Juan 3:17-20:

17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.

Isaías 53:5-6

53:5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. 53:6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

Aquella insistencia terca del ser humano de seguir a nuestro propio camino es la razón porque Cristo tuvo que morir por nosotros. ¿De veras queremos seguir en aquella forma de vida aun después de ver lo que le costó a Jesús? ¿Nos pide él que murió por nosotros algo que no sirve para nuestro bien? ¿Cuánto nos está costando personalmente esta insistencia en nuestro propio camino? ¿Cuánto está costando a nuestros familiares y seres queridos?

Es necesario que demos un lugar para la palabra de Dios porque, como nos dice Hebreos 11:6:

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

LA FE PRODUCE UN CAMBIO DE CORAZÓN (ARREPENTIMIENTO)

Cuando una persona escucha en cuanto de la cruz de Cristo y reconoce qué ha sido el costo de insistir en su propio camino, causa en nosotros una tristeza profunda. Nos damos cuenta del resultado de nuestro pecado, no solamente para nosotros, nuestra familia, y nuestros amigos, sino especialmente lo que le costó a Cristo.

1 Pedro 1:18-19

18…sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, 19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,

Esta tristeza nos motiva para cambiar nuestra manera de pensar como vemos en 2 Corintios 7:10:

Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.

La tristeza que es según Dios produce un cambio de corazón. Usualmente queremos evitar la tristeza, pero la tristeza que es producido por entender la palabra de Dios causa un cambio de corazón que resulta finalmente en la salvación de nuestros pecados cuando venimos a Cristo en la manera que él nos dice.

DIOS REQUIERE QUE CONFESEMOS A CRISTO

Después que la evidencia de la palabra de Dios haya producido la fe en nosotros, aquella convicción nos hace confiar en Dios. Entonces, es muy natural que quisiéramos confesar que Cristo es el hijo de Dios y que él tiene derecho de dirigir a nuestra vida. Nótese que esto es precisamente lo que Dos nos manda que hagamos.

Romanos 10: 9-10 …que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

Confesar a Jesús como Señor significa que reconocemos su autoridad de dirigir a toda nuestra vida. Llegamos a confiar en el para guiar a nuestra vida aún más que confiamos a nuestros propios pensamientos y sentimientos.

Proverbios 3:5-6

5 Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. 6 Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.

BAUTISMO: EL PASO FINAL

Después que la persona haya llegado a una plena confianza en Dios por medio de escuchar a su palabra y después de cambiar su corazón y haber confesado a Cristo, el sepultarse en agua para el perdón de los pecados es el paso culminante para entrar en Cristo.

Esto se hace claro en varias partes de la palabra de Dios. La primera parte es lo que veremos en Romanos 6:3-4:

3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

Estos versículos dicen claramente que bautismo en agua es necesario para pasar desde la vida antigua de pecado hacia una “vida nueva”. Es la transición que es absolutamente necesario de la vida anterior fuera de Cristo a una vida en él. Para verlo aún más claro, nótese de lo que dice en Gálatas 3:27:

porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.

No podemos estar en Cristo sin obedecerle por el bautismo en agua.

Mira lo que dice también en 2 Corintios 5:17: De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Aquí otra vez vemos lo que ya hemos visto en Romanos 3:3-4 La vida nueva comienza cuando nacemos de nuevo en el momento de bautismo. Examine lo que vemos en Juan 3:3 — Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

El Espíritu inspiró a Pedro a que escribe en 1 Pedro 1:23 lo siguiente: … siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. También podemos saber con seguridad que el perdón de pecados viene solamente por ser bautizado en Cristo. Hechos 2:38 — Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

El bautismo en agua es absolutamente necesario como Dios nos explica en Hechos 22:16 — Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre. Así dijo Ananías a Pablo quien creyó en Cristo después que el Señor le apareció en el camino para Damasco. Pablo creyó, pero estaba todavía en sus pecados hasta que los lavó en el bautismo. No es que el agua lava los pecados, sino más bien, es la sangre de Cristo que nos lava los pecados cuando uno por fe obedece a Dios en el bautismo. Nótese lo que la Biblia dice en 1 Juan 1:7 — … pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.

La salvación del pecado solamente viene cuando estamos dispuestos para andar en la luz de la verdad de Dios. Si rechazamos el bautismo en agua para el perdón de los pecados, estamos dando la espalda a la luz (verdad) de Dios. No hay salvación de los pecados para los que sigan en tal camino de desobediencia.

También vemos lo que dice Cristo en Apocalipsis 1:5 — … y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,

Si, de veras, Ud. quiere ser limpio de sus pecados en la sangre de Cristo, si quiere estar en Cristo donde esta la salvación, tiene que ser bautizado en agua para el perdón de los pecados. Véase Hechos 8:34-38:

34 Respondiendo el eunuco, dijo a Felipe: Te ruego que me digas: ¿de quién dice el profeta esto; de sí mismo, o de algún otro? 35 Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. 36 Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? 37 Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. 38 Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.

También hay lo que vemos en Mateo 28:19-20 — Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Algunos han mal entendido el bautismo porque piensan que no puede ser necesario porque dicen que la salvación es por fe y no por obras. Tal equivocación viene porque muchos no comprenden la diferencia entre una obra meritoria y la obediencia por fe. La obra meritoria es la que hacemos porque pensamos ganar algo por nuestros esfuerzos. Una obra por fe es la que hacemos simplemente porque confiamos en Dios y Dios lo mandó. Obedecer no indica que estamos “ganando” la salvación. Pero obras de obediencia sí son necesarias para hacer que nuestra fe sea una fe viva. En Santiago 2:20 y 2:26 encontramos lo siguiente:

2:20 ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?
2:26 Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.

No mostramos el debido respeto a Dios cuando usamos su santa palabra en contra de su palabra. Si él dice que la salvación es por fe, lo es. Y si él dice que la fe tiene que actuar en el creer, arrepentimiento, el confesar a Cristo como el Señor, el hijo de Dios y ser bautizado en agua para el perdón de los pecados, es preciso que lo hagamos. Por obedecer a Cristo tal y como él nos enseña en su palabra, llegamos a tener una relación con él y esta relación continua para la eternidad.

Es mi oración que Ud. pueda aceptar a la palabra de Dios y que le obedezca. Ahora Ud. sabe lo que Dios quiere. Haga contacto con un miembro de la iglesia de Cristo para tener ayuda para obedecer en el bautismo y seguir aprendiendo la verdad de Dios.

¡Tome Ud. un pequeño examen sobre esta lección!

DOS BARRERAS AL ESFUERZO DE TRAER A LA GENTE A CRISTO

Está claro que nuestra capacidad para llevar a otros a Cristo puede verse afectada por dos factores. La primera es la pérdida de convicción de que la palabra de Dios es capaz de hacer los cambios necesarios en la vida de la persona, y el otro es la duda de que podemos vivir una vida santa para mostrar a otros el camino.

Como nos han dicho que la gente ya no aceptan bien la idea de autoridad, algunos han dudado de que la enseñanza directa de la palabra autorizada de Dios sea suficiente para hacer que una persona cambie. Así, el impulso de algunos programas de “evangelismo” es hacer cosas buenas para la gente, atraerla a través de programas de benevolencia y actividades de la comunidad. En corto, hacer que la gente se asocie con nosotros, hasta que puedan llegar a conocer lo bonito que somos y todos los programas que tenemos para la gente, y qué buena vida que pueden tener con nosotros. Pero, tenemos que considerar este asunto, no desde nuestra perspectiva, sino desde la perspectiva de las personas que estamos tratando de atraer. Si ellos vienen a nosotros para lo que pueden obtener, ¿es esto el énfasis correcto? ¿Será eso adecuado para cambiar las personas para lo mejor o ayudarles a ser más como Dios? Ya están viviendo la vida pensando en conseguir algo más para ellos. ¿En qué forma estamos conduciéndoles más cerca a Dios en el sentido espiritual? Así no aprenderían nada nuevo sobre la naturaleza de Dios, solamente encontrarían una nueva fuente de apoyo físico y emocional.

La gente vio las grandes cosas que Jesús hizo, como sanó a los enfermos y multiplicó los alimentos y dio de comer a miles de personas. Estos señales eran para demostrarles que Él era el Hijo de Dios. Pero, se dio cuenta Cristo que estaban entendiendo mal las señales. En Juan 6:26-27 encontramos sus palabras:

26 Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis. 27 Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.

Algunos líderes religiosos buscan tener muchos seguidores. Jesús ya tenía eso, pero Él no se contentó con tener muchos seguidores, Él quería que la gente cambiara, y les dijo:

26 Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. 27 Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. 28 Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? 29 No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, 30 diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. 31 ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? 32 Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. 33 Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo. (Lucas 14:26-33)

Él estaba preparando discípulos para vivir una vida como la suya, una vida de dar, no de recibir. Los señales mostraban a las personas que Él era el Cristo, pero sus palabras eran necesarias para mostrarles cómo vivir. La gente puede empezar a seguirnos porque les tratamos bien, pero es mucho mejor mostrarles cómo ser discípulos, si en alguna manera vamos a ayudarles a que sean lo que Dios quiere que sean. Tienen que cambiar su mentalidad de una mentalidad de recibir a una mentalidad de darse por otros. Para hacer la diferencia, debemos transmitirles la palabra de Dios.

Y su palabra es capaz de hacer la diferencia como Hebreos 4:12 dice:

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

También, en Romanos 1:15-16, Dios nos lo dice por medio del apóstol Pablo:

15 Así que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma. 16 Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.

La palabra de Dios que contiene el maravilloso mensaje de amor y salvación de Dios a través de Cristo es el poder que hará la diferencia en la vida de los que van a creer. Nada más tiene este poder. Nada más puede hacer lo que la palabra de amor y autoridad de Dios puede hacer. No todos lo reciben, pero es la única esperanza, y es suficientemente potente como para hacer lo que Dios quiere que se haga. Como Isaías 55:10-11 nos dice:

10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, 11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

El otro gran impedimento para la enseñanza de la palabra es la falta de confianza que la palabra puede vivirse en la vida del discípulo de Cristo. Frecuentemente, escuchamos a personas que se conocen como hermanos y hermanas en Cristo, decir que todos somos únicamente pecadores salvados por la gracia de Cristo. Sabemos que esto es cierto en un sentido, pero el uso de esa declaración para excusarnos de vivir vidas santas, es completamente equivocado.

Es la intención de Dios que nuestras vidas sean un ejemplo para todas los que nos rodean. De lo contrario, las palabras de Jesús en Mateo 5:10-16 no tendrían ningún significado:

10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. 11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros. 13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. 14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

La naturaleza única de la vida del seguidor de Cristo es un ejemplo para todos, ya que por la fe él pone en práctica, lo mejor que puede, con cada vez con más resultados a medida que crece y se madura, la maravillosa palabra de Dios. Si esto no fuera posible, las palabras de Dios en 1 Pedro 1:14-19 sería una mentira :

14 como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; 15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; 16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. 17 Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación; 18 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, 19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,

Es cierto que cada uno de nosotros tenemos muchas cosas en que trabajar, pero la necesidad de hacer esos cambios para vivir una vida santa no es opcional, Dios lo requiere. El carácter cristiano en la vida de alguien que realmente cree, aun cuando tenga que sufrir por sus convicciones, es una evidencia grande que el no creyente no puede negar lógicamente. Él o ella puede optar por ignorarlo, pero todavía allí está.

Ya no debemos escuchar las voces de los que nos dicen que no podemos llegar al mundo a través de la enseñanza de la palabra de Dios, y que tenemos que depender de otras metodologías y estrategias para “enganchar” a la gente. También debemos determinar que haremos nuestra parte para hacer que nuestra vida sea un ejemplo de lo que es un creyente, para que podamos demostrar que el camino de Cristo no es simplemente una teoría que no se puede poner en práctica, pero realmente es una manera de vivir.

TWO STUMBLING BLOCKS ON THE WAY TO BRINGING OTHERS TO CHRIST

It is clear that our ability to bring others to Christ can easily be impaired by two factors. The first is loss of conviction that the word of God is capable of making the necessary changes in the person’s life, and the other is doubt that we can live holy lives to show others the way.

Since we have been told that people no longer accept authority of any type, some have doubted that the direct teaching of the authoritative word of God is sufficient to cause a person to change. Thus the thrust of some “outreach” programs is to do nice things for people, draw them in through benevolence programs, and community activities. In short, get people in though association with them until they can get to know how nice we are and all the programs we have for people, and what a great life they can have being with us. But, we have to look at the matter, not from our perspective, but from the perspective of the people we are trying to attract. If they come to us for what they can get, is that the correct emphasis? Will that do anything to change them for the better or help them to be more like God. Their lives are already lived in the getting mode, the self-centered mode. What will this approach do to bring them closer to God in the spiritual sense? They would not have not learned anything more about he nature of God, but have simply found a new source of physical and emotional support.

Jesus did great things that the people saw, such as healing the sick or multiplying food and feeding thousands. These signs were to show them that he was the Son of God. But, He noticed that they were misunderstanding the signs. John 6:26-27 we find His words:

26 Jesus answered them, “Truly, truly, I say to you, you are seeking me, not because you saw signs, but because you ate your fill of the loaves. 27 Do not labor for the food that perishes, but for the food that endures to eternal life, which the Son of Man will give to you. For on him God the Father has set his seal.”

Some religious leaders seek to have many follow them. Jesus had that, but He was not content just to have a following, He wanted changed people, and said to them:

26 “If anyone comes to me and does not hate his own father and mother and wife and children and brothers and sisters, yes, and even his own life, he cannot be my disciple. 27 Whoever does not bear his own cross and come after me cannot be my disciple. 28 For which of you, desiring to build a tower, does not first sit down and count the cost, whether he has enough to complete it? 29 Otherwise, when he has laid a foundation and is not able to finish, all who see it begin to mock him, 30 saying, ‘This man began to build and was not able to finish.’ 31 Or what king, going out to encounter another king in war, will not sit down first and deliberate whether he is able with ten thousand to meet him who comes against him with twenty thousand? 32 And if not, while the other is yet a great way off, he sends a delegation and asks for terms of peace. 33 So therefore, any one of you who does not renounce all that he has cannot be my disciple. (Luke 14:26-33)

He he was preparing His disciples to a life like His, a life of giving, not getting. The signs showed people that he was the Christ, but His words were necessary to show them how to live. People may begin to follow us because we are good to them, but we much show them how to be disciples, if we are to help them to become what God wants them to be. They must change their mentality from a getting mentality to a giving one. And to make the difference, we must transmit to them God’s word.

And His word is able to make the difference. Hebrews 4:12 says:

For the word of God is living and active, sharper than any two-edged sword, piercing to the division of soul and of spirit, of joints and of marrow, and discerning the thoughts and intentions of the heart.

Also, in Romans 1:15-16, God tells us this through the apostle Paul:

15 So I am eager to preach the gospel to you also who are in Rome. 16 For I am not ashamed of the gospel, for it is the power of God for salvation to everyone who believes, to the Jew first and also to the Greek.

God’s word containing the wonderful message of God’s love and salvation through Christ is the power that will make the difference in the lives of those who will believe it. Nothing else has this power. Nothing else can do what the loving, authoritative word of God can do. Not all will receive it, but it is the only hope, and it is powerful enough to do what God sends it to do. As Isaiah 55:10-11 tells us:

For as the rain and the snow come down from heaven and do not return there but water the earth, making it bring forth and sprout, giving seed to the sower and bread to the eater, 11 so shall my word be that goes out from my mouth; it shall not return to me empty, but it shall accomplish that which I purpose, and shall succeed in the thing for which I sent it.

The other great impediment to the teaching of the word is the lack of confidence that the word can be lived in the life of the follower of Christ. All too frequently, we hear people who are known as brothers and sisters in Christ say that we are all only sinners saved by the grace of Christ. We know that this is true in one sense, but using such a statement to excuse ourselves from living holy lives, is not excusable.

It is God’s intention that our lives be an example for all around to see. Otherwise Jesus’ words in Matthew 5:10-16 would have no real meaning:

10 “Blessed are those who are persecuted for righteousness’ sake, for theirs is the kingdom of heaven. 11 “Blessed are you when others revile you and persecute you and utter all kinds of evil against you falsely on my account. 12 Rejoice and be glad, for your reward is great in heaven, for so they persecuted the prophets who were before you. 13 “You are the salt of the earth, but if salt has lost its taste, how shall its saltiness be restored? It is no longer good for anything except to be thrown out and trampled under people’s feet. 14 “You are the light of the world. A city set on a hill cannot be hidden. 15 Nor do people light a lamp and put it under a basket, but on a stand, and it gives light to all in the house. 16 In the same way, let your light shine before others, so that they may see your good works and give glory to your Father who is in heaven.

The unique nature of the life of the follower of Christ is an example for all, as he by faith puts into practice, as well as he can, with ever increasing results as he grows and matures, the wonderful word of God. If this were not possible, God’s words in 1 Peter 1:14 would be a lie:

14 As obedient children, do not be conformed to the passions of your former ignorance, 15 but as he who called you is holy, you also be holy in all your conduct, 16 since it is written, “You shall be holy, for I am holy.” 17 And if you call on him as Father who judges impartially according to each one’s deeds, conduct yourselves with fear throughout the time of your exile, 18 knowing that you were ransomed from the futile ways inherited from your forefathers, not with perishable things such as silver or gold, 19 but with the precious blood of Christ, like that of a lamb without blemish or spot.

It is true that we each have many things to work on, but the necessity to make those changes to live a holy life is not optional, but is required. Christian character in the life of one who truly believes, even when he has to suffer for his convictions, is a great evidence that the unbeliever cannot logically deny. He/she may choose to ignore it, but it is always there. (For much more detail, please click on this link: Is There A Real Difference?)

We must listen no more to the voices that tell us that we cannot reach the world through the teaching of he word of God and that we must depend on other methodologies and strategies to “hook” people into association with Christians. We must also determine to do our part to make our lives an example of what a believer is, so that we can show that the way of Christ is not simply a theory that cannot be put into practice, but truly a way of life.

CONNECTION??

Religious movements are promoting connection now. Perhaps they know that in this individualistic, self-serving, and hedonistic society many are craving to be connected to others so that they won’t be so lonely. Actually, God knew that to be a human need and provided the church so that in it we might participate together in His purpose to save others from spiritual death and come to be like Him. Much of what is now known as “church” does not provide that, because it doesn’t require that people believe the same things. In the Bible that connection between individuals was accomplished by beliefs and purposes held in common. It was often translated as “fellowship.” Notice the word of God found in 1 John 1:3-4:

that which we have seen and heard we declare unto you, so that you also may have fellowship with us. And truly our fellowship is with the Father and with His Son Jesus Christ. 4 And we write these things to you so that your joy may be full.

The word translated “fellowship” here means partnership or sharing. The need for unity and participation is very well known in our time. But, sadly many are trying to form this participation or unity on the wrong basis. John writes that what was necessary for this sharing was God’s message. The agreement and sharing in the single revealed message was required so that they could participate together. That message produces the faith and the agreement or unity among believers.

Many today say that although we have many different beliefs, we can still be one. This is nonsense, because our unity comes from the understanding and belief of the one message and our obedience to it. We cannot just say we are one just because we believe. In that case, the demons would also be one with us. James 2:19 says:

You believe that there is one God, you do well; even the demons believe and tremble.

Knowing the message is not enough, it must be obeyed, and not just the part we like, but all of it. Thus, the knowledge of and obedience to the common message is the basis for the unity for which Christ prayed.

John 17:20-23

And I do not pray for these alone, but for those also who shall believe on Me through their word, 21 that they all may be one, as You, Father, are in Me, and I in You, that they also may be one in Us, so that the world may believe that You have sent Me. 22 And I have given them the glory which You have given Me, that they may be one, even as We are one, 23 I in them, and You in Me, that they may be made perfect in one; and that the world may know that You have sent Me and have loved them as You have loved Me.

The same theme is evident in 1 Corinthians 1:10:

I appeal to you, brothers, by the name of our Lord Jesus Christ, that all of you agree, and that there be no divisions among you, but that you be united in the same mind and the same judgment.
Unity is on the basis of the message, ALL OF IT. Refusal of any part of it is the root of division and the destruction of our fellowship in Christ.

Many today are trying to claim that Christians can have many differing positions concerning their beliefs in Christ, but still should be one. The Bible never teaches this theory. Agreeing to disagree cannot be the basis of unity and mutual participation. Agreeing to disagree and continuing to associate will only produce an artificial association that will not have the depth and strength to survive nor will it produce anything meaningful.

The reason for disconnection between members is the lack of connection to the Head, who is Christ. That disconnection is because of sin. It is sin that separates us from God, and from one another.

Unity (connection) requires knowledge of and obedience to the the same message. It requires time, effort, private and public study of the word. It is not easy, and that is why many do not achieve it. It requires that we be ready to converse concerning every part of God’s word, even those parts that seem “controversial,” and humble ourselves enough to accept God’s message and put aside one’s own personal beliefs, when they differ from God’s revealed word, and it requires the willingness to obey what we have learned, regardless of the cost.

This fellowship through the message concerning Jesus not only produces a sharing or co-participation with other Christians, it produces a fellowship with the Father and the Son. It is obvious, that without the message, there cannot be any relationship with God. 1 John 1:4 teaches us that the message when known, believed, and obeyed produces joy, a complete, full joy. When we refuse to hear the message, we refuse our only hope for the fullest joy that a human being can ever know.

LOS DONES—¿UNA AYUDA TEMPORAL PARA EL COMIENZO DE LA IGLESIA O ALGO PERMANENTE?

I. INTRODUCCIÓN

Todo estudiante de la Biblia ha leído en el Nuevo testamento en cuanto de los dones. La pregunta que necesitamos contestar es: eran los dones algo permanente que debemos esperar tener hoy, o algo temporal. El mundo religioso se encuentra muy divido sobre este tema. La palabra de Dios nos da la respuesta y podemos entenderla. Esta lección servirá para hacer claro lo que la Biblia dice sobre este asunto.

II. DEFINICIÓN

¿Qué queremos decir con la palabra “dones?” Esta palabra ha sido malentendida por muchos. Y esto ha causado enseñanzas erradas. Palabras a veces tienen una definición en la biblia, y otra en el uso común. Frecuentemente escuchamos a la gente decir, en cuanto de alguien, que él tiene un don de algo, la música, por ejemplo. Con esto la gente quiere decir que le nace, o le viene natural aprender y producir la música. O tal vez a otro le viene fácil hablar en público. Pero esto no es lo que la Biblia está diciendo cuando habla de dones. Cuando la Biblia menciona dones, habla siempre de una capacidad dado por Dios por el Espíritu Santo que capacita a la persona que lo recibe para hacer algo sin estudio, aprendizaje, ni ensayo. Instantáneamente, la persona llevaba a cabo perfectamente lo que Dios le dio poder de hacer. 1 Corintios 12:6-10 nos menciona nueve dones:

6 Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. 8 Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.

Efesios 4:8;11-12 menciona cómo los dones servían para capacitar a los siervos de Dios para hacer la obra que Dios quería que hagan.

8 Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres. 11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,

Así podemos ver que los dones eran capacidades dados por el Espíritu de Dios para hacer posible la edificación del cuerpo de Cristo, la iglesia.

III. ¿Cómo podemos saber si estos eran temporales, o debemos esperar encontrarlos en la iglesia hoy?

En Efesios 4, después de mencionar el propósito de los dones, versículo 13 sigue explicando el hecho que tenían un limite en cuanto de su tiempo de duración y explica porque fueron necesarias hasta que el Nuevo testamento se escribiese:

13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,

Esto explica claramente que los dones eran de duración limitada. ¿Y hasta cuando durarían? Hasta que haya una base para la unidad de la fe y el conocimiento del Hijo de Dios. Hasta que haya una norma, no puede haber unidad. Nosotros tenemos unidad sobre cuál es un metro, un kilo, o litro debido a normas ya establecidas en los cuales dependemos constantemente. Igualmente, en las cosas de Dios, la ley de Cristo es la norma, formando la base para la unidad. Cuando la iglesia comenzó, no había esta norma todavía. Pero, comenzó un proceso de revelación que puso la base para la fe. Romanos 10:17 dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” La única manera que podemos tener una base de fe (convicción) es por la palabra de Dios revelada.

Cuando los miles fueron bautizados en el día de Pentecostés después de la predicación de la palabra por inspiración (Hechos 2:4, 41), no tenían el Nuevo testamento. El Antiguo testamento era distinto, y no suficiente para decirles como vivir y trabajar como cristianos en la iglesia de Cristo. Jeremías habló del establecimiento de una nueva ley distinta que la antigua:

Jeremías 31:31-32

31 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto;….

Por ser distinta, el Antiguo testamento no servía para guiar sus vidas como cristianos.

Por medio del don de profecía, el Nuevo testamento nos llegó, y por mientras que se estaba escribiendo, los dones servían para capacitar a los hermanos del primer siglo de la iglesia para que puedan llevar a cabo la obra de la iglesia.

Los apóstoles y profetas recibieron inspiración para escribir el Nuevo testamento.

1 Corintios 2:11-13

Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.

2 Pedro 1:20-21

entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

2 Timoteo 3:16-17

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

Efesios 3:1-5

Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles; 2 si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros; 3 que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente, 4 leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, 5 misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu:

2 Pedro 1:12-19

Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente. 13 Pues tengo por justo, en tanto que estoy en este cuerpo, el despertaros con amonestación; 14 sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado. 15 También yo procuraré con diligencia que después de mi partida vosotros podáis en todo momento tener memoria de estas cosas. 16 Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. 17 Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. 18 Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo. 19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;

Tenga en cuenta que cuando Pedro dice que él aseguraría que aun después de su partida (o su muerte) tengan en memoria estas cosas, estaba refriéndose a la palabra escrita que iba a dejar para que a la palabra inspirada pueda continuar disponible después de su muerte.

Judas 3

Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.

El Espíritu Santo, al usar la frase “una vez dada” indica que por medio de la palabra escrita, sería preservada la fe para las generaciones futuras y nunca más se daría por inspiración.

La naturaleza temporal de los dones explicada

1 Corintios 13:8-10

Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; 10 mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.

Esta escritura no dice “cuando venga él perfecto,” como si estuviera hablando de Cristo, sino dice “lo perfecto.”Así comprendemos que habiendo dicho que la profecía de los hombres inspirados era “en parte,” (es decir entregado parte por parte) ahora refiere a la Biblia entera cuando dice “lo perfecto.” Así entendemos que la revelación de Dios, completa y perfecta, puede hacer que la persona sea “perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” como ya aprendimos en 2 Timoteo 3:16-17. ¡¡Ya que tenemos la Escritura, tenemos todo lo que necesitamos!! ¡No hay nada más que será revelado! Así entendemos que Dios no nos habla directamente hoy, ni en suenos, visiones, ni voces de revelación.

En 1 Corintios 13:11-12, encontramos que Dios refiere a la época de los dones como un período de niñez y de ver oscuramente. No era esto un estado en lo cual la iglesia iba a permanecer para siempre.

11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. 12 Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.

Habiendo mostrado que los dones eran temporales, en 1 Corintios 13:13 el Espíritu Santo contrastó las cosas que iban a continuarse. Estos eran tres: fe, esperanza y amor. Ahora, con la palabra de Dios para guiarnos, estos son características de de la iglesia hasta el día de hoy, y seguirán siendo centrales en la vida de la iglesia hasta el fin del mundo. El amor es el mayor de ellos, porque después que la fe se haya hecho realidad, y la esperanza sea realizada, el amor continuará en el cielo, porque Dios es amor (1 Juan 4:8;16).

APLICACIÓN

Queda muy claro, en vista de todo lo que hemos estudiado, que los dones no eran algo permanente, pero servían a la iglesia durante el período mientras el Nuevo testamento estaba escribiéndose. Entonces después, teniendo la ley nueva y perfecta, la iglesia iba a seguir, guiada por la “fe una vez dada” ya no dependiente en los dones. Después de la muerte de los que tenían el poder de imponer las manos y impartir los dones, estos naturalmente desaparecieron, no habiendo ya necesidad para ellos. Así podemos comprender que eran una ayuda temporal para una necesidad temporal.

El seguir enseñando que la iglesia debe seguir buscando dones del Espíritu Santo en nuestros días es tratar de volver a la iglesia a su infancia. También expone la iglesia a influencias del Diablo, porque la enseñanza falsa y las prácticas erróneos contaminan a las congregaciones y los separa de Dios. 2 Juan 1:9 dice:

Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo.

También es necesario notarse que, aunque los dones del Espíritu han cesado, las señales mentirosos siguen. Dios nos hace ver esto en 2 Tesalonicenses 2:8-12:

8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; 9 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, 10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.

Tenemos que evitar la ignorancia de las Escrituras por educarnos con la palabra de Dios y resistir la tendencia humana de buscar poderes que la gente nos dice que necesitamos para servir a Dios o para curar nuestras enfermedades. En el Nuevo testamento, las sanidades que hemos visto mencionadas siempre servían para mostrar que los que hablaron la palabra eran de Dios. Para ilustrar esto vemos lo que dijo Nicodemo en Juan 3:1-2:

1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. 2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.

También en Marcos 16:20, hablando de los santos apóstoles, dice:

Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.

El propósito de las señales, incluso las sanidades y las lenguas, era confirmar la palabra. La palabra de Dios ya ha sido confirmada. Las señales que la confirmó siguen con nosotros grabadas en las páginas del las Sagradas escrituras. Ya no tenemos las señales, milagros hechos por las manos de hombres, ni ninguno de los dones, ya que en la escritura, tenemos todo lo necesario como hemos visto en 2 Timoteo 3:16-17.

LLAMADA LA OBEDIENCIA

Ya que los dones eran temporales, sirviendo hasta que tengamos en Nuevo testamento, no regresemos a las cosas de la infancia de la iglesia. Aceptemos a la palabra de Dios como lo único que necesitamos para vivir, trabajar, y vencer. Hacer otra cosa es dejarnos guiar fuera de Cristo y su palabra, y exponernos a los engaños del Diablo que son tan comunes en este mundo.

GIFTS — TEMPORARY ASSISTANCE FOR THE BEGINNING OF THE CHURCH OR SOMETHING PERMANENT?

I. INTRODUCTION

Every student of the Bible has read in the New Testament about spiritual gifts. The question we need to answer is: were the gifts something permanent that we should expect to have today, or were they temporary. The religious world is very divided on this issue. The word of God gives us the answer and we can understand it. This lesson will serve to make clear what the Bible says on this subject.

II. DEFINITION

What do we mean by the word “gifts?” This word has been misunderstood by many. And this has caused erroneous teachings. Words sometimes have one definition in the Bible , and another in common use. We often hear people say, that someone has a gift of something, music for example. By that, people mean that it comes natural to the person to learn or produce music. Or maybe another finds public speaking easy, and he quickly progresses in it. But this is not what the Bible is talking about when it speaks of the gifts of the Spirit. When the Bible mentions gifts, it is referring to a capacity, given by God through the Holy Spirit, that enables the person who receives it to do something without study, learning, or practice. Instantly, the person would perform exactly what God had given him power to do. In 1 Corinthians 12:6-10 nine gifts are mentioned:

6 And there are diversities of activities, but it is the same God who works all in all. 7 But the manifestation of the Spirit is given to each one for the profit of all: 8 for to one is given the word of wisdom through the Spirit, to another the word of knowledge through the same Spirit, 9 to another faith by the same Spirit, to another gifts of healings by the same Spirit, 10 to another the working of miracles, to another prophecy, to another discerning of spirits, to another different kinds of tongues, to another the interpretation of tongues.

Ephesians 4:8, 11-12 mentions how the gifts were used to train God’s servants to do the work that God wanted them to do.

8 Therefore He says: “When He ascended on high, He led captivity captive, And gave gifts to men.”
11 And He Himself gave some to be apostles, some prophets, some evangelists, and some pastors and teachers, 12 for the equipping of the saints for the work of ministry, for the edifying of the body of Christ,

So we can see that the gifts were capabilities given by God though the Spirit to make possible the building up of the body of Christ, the church.

III. HOW DO WE KNOW IF THE GIFTS WERE TEMPORARY, OR IF WE SHOULD EXPECT TO FIND THEM IN THE CHURCH TODAY?

In Ephesians 4, after having mentioned the purpose of the gifts, verse 13 goes on to explain the fact that they had a limited duration and explain why they were needed until the completion of the writing of the New Testament:

13 till we all come to the unity of the faith and of the knowledge of the Son of God, to a perfect man, to the measure of the stature of the fullness of Christ; 14 that we should no longer be children, tossed to and fro and carried about with every wind of doctrine, by the trickery of men, in the cunning craftiness of deceitful plotting,

This clearly explains that the gifts were limited duration . And how long would they last? Until there is a basis for the unity of the faith and knowledge of the Son of God. Until there is a standard, there can be no unity. We have unity concerning what a yard is, or a pound or a quart due to established rules which on which we depend constantly. Similarly, in the things of God, the law of Christ is the standard, forming the basis for unity. When the church began , this standard did not yet exist. But, a process of revelation began which laid the foundation for faith. Romans 10:17 says, “So then faith cometh by hearing, and hearing by the word of God.” The only way we can have a foundation of faith (conviction) is through the revealed word of God.

When thousands were baptized on the day of Pentecost following the preaching of the word by inspiration (Acts 2:4 , 41), they did not have the New Testament. The Old Testament was different, and not sufficient to tell them how to live and work as Christians in the church that Christ established. Jeremiah spoke of the establishment of a new law different that would be different from the old one:

Jeremiah 31:31-32
31 Behold, the days come, saith the Lord , when I will make a new covenant with the house of Israel and with the house of Judah . 32 not like the covenant I made with their ancestors when I took her hand to lead them out of the land of Egypt….

Because it was different, the Old Testament could not serve to guide their lives as Christians.

Through the gift of prophecy, the New Testament gradually came into existance, and while it was still being written, the gifts made it possible for the church in the first century to carry out the work that God wanted his people to do.

The apostles and prophets were inspired to write the New Testament.

1 Corinthians 2:11-13
11 For what man knows the things of a man except the spirit of the man which is in him? Even so no one knows the things of God except the Spirit of God. 12 Now we have received, not the spirit of the world, but the Spirit who is from God, that we might know the things that have been freely given to us by God. 13 These things we also speak, not in words which man’s wisdom teaches but which the Holy Spirit teaches, comparing spiritual things with spiritual.

2 Peter 1:20-21
20 knowing this first, that no prophecy of Scripture is of any private interpretation, 21 for prophecy never came by the will of man, but holy men of God spoke as they were moved by the Holy Spirit.

2 Timothy 3:16-17
16 All Scripture is given by inspiration of God, and is profitable for doctrine, for reproof, for correction, for instruction in righteousness, 17 that the man of God may be complete, thoroughly equipped for every good work.

Ephesians 3:1-5

3 For this reason I, Paul, the prisoner of Christ Jesus for you Gentiles— 2 if indeed you have heard of the dispensation of the grace of God which was given to me for you, 3 how that by revelation He made known to me the mystery (as I have briefly written already, 4 by which, when you read, you may understand my knowledge in the mystery of Christ), 5 which in other ages was not made known to the sons of men, as it has now been revealed by the Spirit to His holy apostles and prophets:

2 Peter 1:12-19
12 For this reason I will not be negligent to remind you always of these things, though you know and are established in the present truth. 13 Yes, I think it is right, as long as I am in this tent, to stir you up by reminding you, 14 knowing that shortly I must put off my tent, just as our Lord Jesus Christ showed me. 15 Moreover I will be careful to ensure that you always have a reminder of these things after my decease.16 For we did not follow cunningly devised fables when we made known to you the power and coming of our Lord Jesus Christ, but were eyewitnesses of His majesty. 17 For He received from God the Father honor and glory when such a voice came to Him from the Excellent Glory: “This is My beloved Son, in whom I am well pleased.” 18 And we heard this voice which came from heaven when we were with Him on the holy mountain. 19 And so we have the prophetic word confirmed, which you do well to heed as a light that shines in a dark place, until the day dawns and the morning star rises in your hearts;

Note that when Peter says he would ensure that even after his departure (or death) they would have a reminder of these things, he was referring to the written word that was leaving so that the inspired word might continue available after his death.

Jude 3
Beloved, while I was very diligent to write to you concerning our common salvation, I found it necessary to write to you exhorting you to contend earnestly for the faith which was once for all delivered to the saints.

The Holy Spirit, when He used the phrase “once delivered” was indicating that through the written word, the faith would be preserved for future generations and would never again be given by inspiration.

The temporary nature of the gifts explained

1 Corinthians 13:8-10
9 For we know in part and we prophesy in part. 10 But when that which is perfect has come, then that which is in part will be done away.

This scripture does not say “when he comes perfect, ” as if speaking of Christ, but says “that which is perfect.” So we understand that having said that the prophecy inspired men was “in part” (that is delivered piece by piece) he now refers to the entire Bible when it says “that which is perfect.” So we understand that the revelation of God, complete and perfect, can make us” thoroughly equipped for every good work” as we learned in 2 Timothy 3:16-17. Since we have the Scriptures, we have everything we need! There is nothing more that will be revealed! So we understand that God does not speak directly to us today, not in dreams, nor by visions, nor by voices of revelation.
In 1 Corinthians 13 : 11-12, we find that God refers to the time of the gifts as a period of childhood and dim vision. This was not the state in which the church was to remain forever.

11 When I was a child, I spoke as a child, I understood as a child, I thought as a child; but when I became a man, I put away childish things. 12 For now we see in a mirror, dimly, but then face to face. Now I know in part, but then I shall know just as I also am known.

Having shown that the gifts were temporary, in 1 Corinthians 13:13 the Holy Spirit contrasts the things that were to continue. These were three: faith, hope and love. Now, with the word of God to guide us, these are characteristic of the church until this day, and they will remain central to the life of the church until the end of the world. Love is the greatest of them, because after faith becomes sight, and hope has been swallowed up in reality, love will continue, even in heaven, because God is love
(1 John 4:8 , 16 ).

APPLICATION

It is very clear, in view of all that we have studied, that the gifts were not permanent, but served the church during the period while the New Testament was being written. Then later, having the new and perfect law, the church would continue, guided by the “faith once delivered,” no longer dependent on the gifts. After the death of all those who had the power to lay on hands and impart the gifts, these naturally disappeared, since there was no longer any need for them. So we can understand that they were a temporary help for a temporary need.

Teaching that the church should keep on looking for gifts of the Holy Spirit in our day is to attempt to return the church to its infancy. It also exposes the church to influences of the Devil, because teaching false and erroneous practices contaminates the congregations and separates them from God. 2 John 1:9 says:

9 Whoever transgresses and does not abide in the doctrine of Christ does not have God. He who abides in the doctrine of Christ has both the Father and the Son.

Also, we need to note that although the gifts of the Spirit have ceased, the lying signs do continue. God explains this in 2 Thessalonians 2:8-12:

8 And then the lawless one will be revealed, whom the Lord will consume with the breath of His mouth and destroy with the brightness of His coming. 9 The coming of the lawless one is according to the working of Satan, with all power, signs, and lying wonders, 10 and with all unrighteous deception among those who perish, because they did not receive the love of the truth, that they might be saved. 11 And for this reason God will send them strong delusion, that they should believe the lie, 12 that they all may be condemned who did not believe the truth but had pleasure in unrighteousness.

We have to avoid ignorance of the Scriptures by educating ourselves with the word of God and resist the human tendency to seek powers that people tell us that we need to serve God or to cure our diseases. In the New Testament healings always served to show that those who spoke the word were from God. To illustrate this we see what Nicodemus said in John 3:1-2:
1 There was a man of the Pharisees named Nicodemus, a ruler of the Jews. 2 This man came to Jesus by night and said to Him, “Rabbi, we know that You are a teacher come from God; for no one can do these signs that You do unless God is with him.”

Also in Mark 16:20, speaking of the Holy apostles, it says:

20 And they went out and preached everywhere, the Lord working with them and confirming the word through the accompanying signs. Amen.

The purpose of the signs , including healings and tongues was to confirm the word. The word of God has already been confirmed. The signs that confirmed it are still with us, recorded in the pages of the Holy Scriptures. We no longer have the signs, miracles by the hands of men, nor any of the gifts, because we have the Scripture everything we need, as we have seen in 2 Timothy 3:16-17.

CALL TO OBEDIENCE

Since the gifts were temporary, serving until we came to have the New Testament, let us not go back to the things of the infancy of the church. Let us accept God’s word as the only thing we need to live, work, and overcome. To do otherwise is let ourselves be guided away from Christ and his word, and expose ourselves to the deceptions of the devil that are so common in this world.

COSAS QUE LA ORACIÓN NO HACE

Dios en su palabra nos ha mostrado que la oración es poderoso.

Santiago 5:16-18
16 Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho. 17 Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. 18 Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.

Sabemos que la oración es poderosa, ¡pero hay algunas cosas que la oración no hace! Porque la oración es un pedido hacia Dios, y hay cosas que Dios muchas veces escoge no hacer porque están en contra de su naturaleza.

1. No quita de otros su poder de escoger.

Conocí una joven que dejo de venir a las reuniones de la iglesia. Cuando le pregunté que le estaba pasando, ella me contó que había orado por sus abuelitos para que vivan bien en paz. Pero, no vivían así. Ella pensaba que Dios no le amaba porque pensaba que Dios no le escuchaba su oración. Dios ha hecho a toda persona con el poder de escoger (nos ha hecho en su imagen). Así nosotros mostramos si le amamos o no. Las personas no cambian solamente porque oramos, ellos hacen la determinación si van a cambiar su forma de pensar y vivir o no.

2. La oración no puede hacer que Dios haga una injusticia—en favor de uno en contra de otro.

2 Crónicas 19:7
Sea, pues, con vosotros el temor de Jehová; mirad lo que hacéis, porque con Jehová nuestro Dios no hay injusticia, ni acepción de personas, ni admisión de cohecho.

3. No es substituto por el aprender la palabra de Dios.

Dios no pone sobrenaturalmente el conocimiento en nuestro cerebro, tenemos que leer y meditar sobre la palabra. Requiere esfuerzo.

2 Timoteo 2:15
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.

4. No es la solución mágica a todas nuestros problemas.

Nosotros mismos, algunas veces, creamos los problemas por nuestro comportamiento. Si no nos arrepentimos y cambiamos nuestra manera de ser y la manera de portarse, no se solucionarán estos problemas, solamente orando. No podemos sembrar la mala semilla de desobediencia a Dios y entonces orar que no crezca lo que hemos sembrado.

Gálatas 6:7-8
7 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.
Ejemplo: agricultor

5. No puede salvar a un muerto(a) que en la vida no fue obediente.

Lucas 16:24-26
24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. 25 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. 26 Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.

6. No es una manera para conseguir que Dios haga lo que queremos o que nos dé lo que queremos para nuestros propósitos egoístas.

Santiago 4:1-3
1 ¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? 2 Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. 3 Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

7. No puede hacer que haya una relación con Dios, si tal relación no existe.

Gálatas 3:27
26 pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; 27 porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. 28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. 29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.

La oración no puede darnos esta relación con Dios que queremos. Si no oímos su palabra, no nos arrepentimos, no confesamos a Cristo como el Señor, el hijo de Dios, y no nos bautizamos para el perdón de los pecados, no podemos ser hijo de Dios.

8. No es substituto por el obedecer.

Isaías 1:16-18
15 Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos. 16 Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; 17 aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.18 Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.

Tenemos que hacer nuestra parte. Si rechazamos obedecer, Dios nunca podrá bendecirnos como Él quiere.