POR TEMOR A LA MUERTE

Introducción

El temor a la muerte hace mucho daño en la vida. No nos permite la libertad de servir a Dios ni ser las personas que queremos ser. En esta lección, vamos a ver como el temor a la muerte afecta la vida y cómo podemos ser libres de este temor.

El Diablo acusaba delante de Dios que las personas ponen primero su vida física delante de todas las cosas.

Job 2:1-10

1 Aconteció que otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Jehová. 2 Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondió Satanás a Jehová, y dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella. 3 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa? 4 Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida. 5 Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. 6 Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida. 7 Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza. 8 Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza. 9 Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete. 10 Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.

Aunque no estaba cierto lo que habló el Diablo en el caso de Job, sí es cierto en cuanto de la mayoría de la gente.

La muerte es física es segura: Hebreos 9:27:

Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,

La evidencia de esto está a la vista, alrededor de todos nosotros—los funerales, los anuncios de los muertes en los periódicos, los muertes de amigos y familiares.

Eclesiastés 7:2

Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del banquete; porque aquello es el fin de todos los hombres, y el que vive lo pondrá en su corazón.

I. Pero, el temor a la muerte nos esclaviza.

Como nos dice Hebreos 2:14-15:

Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, 15 y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.

Esto lo sabía Jesús y dijo en Lucas 9:22-26:

y diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre padezca muchas cosas, y sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto, y resucite al tercer día. 23 Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará. 25 Pues ¿qué aprovecha al hombre, si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo? 26 Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras, de éste se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su gloria, y en la del Padre, y de los santos ángeles.

Tratando de salvar su situación en la vida, y la vida acá en la tierra, la mayoría buscan las cosas terrenales más que las espirituales. Por miedo de la muerte, hacen cosas que no deben, y dejan sin hacerse lo que son las más importantes. Por buscar preservar a la vida en esta tierra, pierden lo más importante, la vida de su alma, y la vida eterna.

II. Como hemos visto, la muerte de Cristo nos hace libres. ¿En qué manera nos libra del miedo de la muerte lo que hizo Jesús?

A. Nos libra porque nos consideramos muertos ya.

2 Corintios 5:14-15

Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; 15 y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.

Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Hechos 20:24

Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.

B. Nos libra, porque el aguijón de la muerte, el pecado, Cristo lo ha quitado.

1 Corintios 15:53-57

Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. 54 Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. 55 ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? 56 ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. 57 Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

C. Nos libra, porque vemos una esperanza mejor que el vivir acá en este cuerpo.

2 Corintios 5:1

1 Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. 2 Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial; 3 pues así seremos hallados vestidos, y no desnudos. 4 Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida. 5 Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu. 6 Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor 7 (porque por fe andamos, no por vista); 8 pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor.

III. Esta libertad hace posible ciertas cosas en la vida.

A. Nos hace libres para sufrir

Apocalipsis 2:10 No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.

B. Nos hace libres para ayudar a otros.

1 Juan 3:16

En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.

C. Nos hace libres para alcanzar algo mejor que esta vida; no sentimos que tenemos que tenerlo todo acá.

Apocalipsis 12:11

Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

IV. Aplicación a la Vida

A. ¿Para qué está viviendo Ud?

B. ¿Tiene el diablo la razón en cuanto de Ud? Él dijo que uno daría cualquiera cosa para su vida, y él busca ponernos en esclavitud y controlarnos.

C. ¿Y Ud., qué pone primero?

D. ¿Teme Ud. la muerte?

E. ¿Es Ud. como muchos que dicen cuando justifican la mentira, el engaño, y el robo dicen “Pues, tengo que vivir, ¿no?”

F. ¿Tiene todavía el pecado en la vida, en tal forma que el pecado todavía tiene su aguijón?

G. O es Ud. como Pablo quien dijo, “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.”

V. Exhortación a la Obediencia

A. Hay que cambiar la forma de pensar si vamos a vivir como Cristo, quien dio su vida por nosotros.

B. Si no ha venido a Cristo para el perdón de los pecados, todavía vive bajo el temor de la muerte. Venga a Él hoy por fe, arrepentimiento, confesión de fe en Cristo como su Señor y el bautismo para el perdón de sus pecados.